Capítulo 9

El primer día, gritó.

Gritó hasta quedarse con la garganta en carne viva. Golpeó la puerta con los puños hasta abrirse los nudillos.

Nadie acudió.

Las paredes eran gruesas. Nadie oiría sus gritos.

El segundo día, dejó de intentarlo.

Se sentó en el suelo, con la espalda apoyada contra ...

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