Capítulo 99

El comedor privado estaba iluminado tenuemente.

Una sola lámpara proyectaba una luz cálida sobre la mesa. El anciano estaba sentado en una silla de respaldo alto, con las manos alrededor de una taza de porcelana. Tenía el rostro surcado de arrugas. Su cabello blanco era fino y ralo. Vestía ropa sen...

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