Capítulo 114 La urgencia de no separamos

Después de la cena, estamos frente al mirador. Maximiliano está de pie justo detrás de mí con los brazos abrazando mi cintura y el pecho casi rozando mi espalda, envolviéndome por completo. Desliza una de sus manos por mi brazo despacio hasta alcanzar mi hombro. Mientras con la otra me jala hacia su...

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