
La Niñera Y El Secreto Oscuro Del Multimillonario
Celes bonnie · En curso · 136.7k Palabras
Introducción
Capítulo 1
Capitulo 1
Bajo la luz de la mañana siguiente. La plata fría se me clava en la yema del pulgar. Veo fijamente la cadena que tengo en mis manos, detallando el nombre grabado en ella: Elvira Castelbrac 1965. Una extraña sensación me recorre el cuerpo al rozar la yema de mis dedos en el metal, sabiendo perfectamente que es un objeto que no me pertenece.
Cierro los ojos un segundo y el recuerdo de la noche anterior vuelve a mi cabeza. El hambre me cala en los huesos en medio de la madrugada, me obliga como de costumbre a planear ir por un pedazo de pan a la cocina. Estoy por levantarme cuando a lo lejos el murmullo de varios hombres me detiene.
Me pongo alerta en la cama, con las mantas apretadas contra el pecho, preguntándome qué es lo que se oye. Salgo de las sabanas, plantando los pies descalzos en el suelo frio. En puntitas me voy a asomar a la ventana. Afuera, la única lámpara de jardín que parpadea sobre el camino de piedra, recorta las siluetas contra la neblina, me permite ver con horror a unos tipos trasladar a niños; el destello amarillento expone que son puros varones caminando juntos en fila.
A mi lado, mi compañera de cuarto duerme profundamente. No la quiero alertar ni arrastrar a esto. Me armo de valor y decido actuar por mi cuenta. Voy directo a mi almohada donde tengo mi celular viejo guardado. Con los dedos entumecidos, marco el número en silencio y llamo a la policía de la zona.
Aunque soy muy temerosa, el impulso me hace bajar las escaleras y avanzar hacia el jardín, donde quedó atrapada justo en medio. Me paralizo por completo, incapaz de dar un paso, es ahí cuando un tipo me ve, me sujeta del brazo lastimándome la piel y me avienta con brusquedad contra el suelo. Antes de que toque la tierra, él aparece. Ese hombre imponente, alto, con su uniforme de comandante, me rodea con sus brazos con una firmeza absoluta, protegiéndome con un movimiento que me resguarda las espaldas. Al impactar contra su pecho, el tiempo se detiene; una corriente eléctrica me recorre la espina dorsal. Me inunda su fragancia: un aroma tan masculino que se me mete por los pulmones. Siento la intensidad de su agarre, una fuerza obsesiva que me paraliza las piernas.
—Quédate aquí —me dice al oído. Su voz es un susurro grave, corto que me vibra directo en el pecho.
Me deja a salvo detrás de un muro para regresar de inmediato al jardín junto a sus hombres. Él se mueve con una agilidad feroz: desarma al primer tipo con un movimiento limpio y derriba a otro contra el suelo de un solo golpe, sometiendo a ambos de rodillas contra la tierra húmeda.
Da la instrucción a sus hombres que se los lleven junto con los niños. Tras dar la orden, su mirada vuelve a ubicarme. Camina pausadamente hasta llegar a mí, se hinca a mi altura apoyando su mano sobre mi hombro con suavidad.
— Usted… No… No es de la policía de la zona. Nunca lo había visto.
Él me mira por un momento mostrando una mirada fría y luego se pone de pie.
—Le sugiero que guarde ese dato. Lo mejor para usted señorita, es que llame a la persona a cargo de este lugar.
Me mira desde arriba antes de dar la vuelta con brusquedad. Ese movimiento hace que algo se desprenda de su uniforme y caiga al suelo. Espero a que se aleje unos pasos para estirarme y ver que es una cadena la cual tomo para esconderla en mi puño.
El ruido violento de la puerta al abrirse de golpe a mis espaldas me sobresalta arrancándome de mis recuerdos.
Del susto, meto la cadena a toda prisa entre mis pechos para ocultarla. Siento el relieve del metal frio incrustarse directo contra mi piel mientras me llevo las manos al cuello intentando disimular.
Al darme la vuelta veo a Olivia. Entra con sus pasos marcados, vestida siempre de negro con su postura recta digna de una directora de escuela. Trae consigo una muda de ropa inusual que suelta con desprecio sobre el colchón: una falda exageradamente corta con un top.
— ¿Qué... qué es esto, Olivia? —mi voz sale pequeña mientras mis dedos se enredan con fuerza en la pijama.
—Póntelo y no preguntes —me interrumpe de golpe con una voz gélida —Al baño. Ahora.
Al salir, Olivia me toma del brazo con brusquedad y me obliga a sentarme frente al espejo del tocador. Me sujeta de la barbilla con fuerza, haciendome levantar el rostro mientras saca los cosméticos de su bolsillo y comienza a maquillarme de una forma extravagante.
Siento la presión dolorosa de sus dedos sobre mi piel, me delinea los ojos con un trazo negro y grueso, para después remarcar mi boca con un labial rojo encendido.
Olivia ha estado muy rara desde anoche que hablo con ese comandante. Luego de eso ella me citó en la dirección y me castigo quitándome el celular por haber llamado a la policía.
Un chasquido fuerte cerca de mi oreja me hace dar un respingo. Ella me truena los dedos frente a la cara, mirándome con fastidio.
—Estás muy distraída hoy —golpea su vara contra la madera —Te estoy hablando. ¿Me escuchaste?
—No... No escuché nada. Perdón, Olivia —bajo la mirada, apretando los puños a los costados —Es que estoy... muy confundida. ¿Qué me decías?
—El comandante de anoche esta en mi oficina, quiere interrogarte. Vas a entrar ahí, vas a usar ese cuerpo tuyo y lo vas a entretener, haz que olvide sus malditas preguntas, porque si sigue escarbando, tú regresas a la calle ¿Entendiste?
— ¿De qué hablas Olivia? —el pánico me corta la respiración, elevo un poco los ojos antes de volver a bajarlos.
—A ver, niñita. Solo encárgate de coquetearle así será más fácil—me sujeta la mandíbula con fuerza— Esto es tu culpa, ahora debes ayudarme.
—Pero, Olivia... —el llanto me aprieta la garganta, mi cuerpo se tensa por completo —Él... no se ve que sea un mal hombre ¿Por qué me mandas a hacer eso? Yo no soy esto, Olivia.
—No me importan tus supuestos valores —suelta con voz cortante —¿Quién te salvó de la porquería dónde estabas? ¿Quién te recogió de la calle cuando ni siquiera tus padres te quisieron? ¿Él o yo?
Trago saliva, sintiendo que el suelo se me hunde debajo de los pies.
—Tú.
—Exactamente ¡Yo! A mí es a quien debes agradar. Recuerda que me debes tu vida.
—Pero... pero Olivia...
— ¡Suficiente! —sentencia, soltándome la cara de un tirón —Ve a hacer lo que te digo. Pobre de ti que digas algo que me perjudique porque ya te la sabes. Y si ese tipo pregunta algo sobre mi ¡Tú no sabes nada!
Agacho la cabeza por completo, sintiendo un vacío horrible en el estómago. Me siento miserable. No sé qué quiere que haga realmente, pero seducirlo no es lo correcto.
Sin decir más, me toma del brazo con brusquedad y me pone de pie, encaminándome junto con ella hacia el pasillo, mientras me suelta orden tras orden. Ella es la autoridad, nadie la puede retar; ni siquiera las chicas de alta alcurnia que estudian aquí, mucho menos yo que solo estoy para limpiar los baños y vender galletas. Olivia me suelta en cuanto pisamos el pasillo sombrío antes de llegar a la dirección.
—Ven aca —me pone un prendedor brillante en el cabello, hundiendo las puntas en mi cuero cabelludo — Con esto te verás más linda. Anda, ve.
Me da un empujón firme por la espalda.
Cuando doy el primer paso, me aprieto fuertemente las manos contra el estómago, donde el nudo se hace cada vez más estrecho. Sigo avanzando en silencio, sintiendo que cada paso me acerca al abismo.
Antes de tocar la manija me detengo buscando a Olivia con la mirada. Ella está parada en medio del pasillo observando cada uno de mis movimientos. Casi conteniendo el aliento levanto una mano y la dejo suspendida en el aire a milímetros del bronce de la puerta.
Al tocar el bronce, la manija se me resbala de los dedos. Esta no soy yo. Yo no puedo intentar seducir a un hombre al que ni siquiera conozco.
Últimos capítulos
#126 Capítulo 126 "Con todos menos conmigo"
Última actualización: 10/31/2026#125 Capítulo 125 "Intento desesperado"
Última actualización: 10/31/2026#124 Capítulo 124 ¡Julián!
Última actualización: 10/31/2026#123 Capítulo 123 "¡Sara!
Última actualización: 10/31/2026#122 Capítulo 122 "La furia de incoherente de Amalia"
Última actualización: 10/31/2026#121 Capítulo 121 "Un paraíso"
Última actualización: 10/31/2026#120 Capítulo 120 "Confidencialidad expuesta"
Última actualización: 10/31/2026#119 Capítulo 119 "Una Confesión Inesperada"
Última actualización: 10/30/2026#118 Capítulo 118 "Embarazo confirmado"
Última actualización: 10/30/2026#117 Capítulo 117 "¿Embarazo?
Última actualización: 10/30/2026
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