Capítulo 75 "Ardiendo En Fiebre"

​Estoy a punto de decir algo, pero el rechinido de llantas de la camioneta de Maximiliano me hace girar la cabeza hacia el espejo retrovisor.

​Aprieto las rodillas al ver cómo su coche culebrea en la terracería, levantando una nube espesa de polvo. Siento su palma pesada y tibia contra la tela d...

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