Capítulo 102

Caminé hacia el aula esa mañana con una ligereza que no sentía desde hacía semanas. El fin de semana se acercaba, lo que significaba que el tan esperado encuentro con mi misterioso esposo estaba a solo unos días de distancia. Pronto estaría libre de ese ridículo contrato matrimonial, y al fin podría...

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