Capítulo 118 No cruces los Hamilton

La cabeza de Isabella se alzó de golpe. Su voz era estridente y quebrada.

—¡Alexander! ¡Has perdido la razón! Si Edith no hubiera muerto, ¿qué sería Caroline para ti? ¡Nada! ¡Nunca habría sido tu esposa! ¿Y ahora la estás defendiendo? ¿Cómo puedes mirar a Edith a la cara? ¿¡Dónde está tu conciencia...

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