Capítulo 164 Tendremos a nuestro hijo aquí

Caroline asintió con entusiasmo, acurrucándose en su abrazo con un suspiro satisfecho.

—¡Este lugar es como el cielo! ¿De verdad podemos quedarnos aquí hasta que nazca el bebé?

—Claro que sí.

Alexander se inclinó para besarle el lóbulo de la oreja.

—Quédate todo el tiempo que quieras.

La sonris...

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