Capítulo 171 La rosa es siempre una rosa

Sus palabras le dejaron las orejas ardiendo, y el anhelo sin defensa en su mirada derritió algo dentro de él, como la escarcha cediendo ante el sol.

Le acarició la espalda con suavidad, en voz baja.

—¿Te desperté?

—No. —Caroline negó con la cabeza, todavía acurrucada contra él, alzando el rostro ...

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