Capítulo 21 Infierno repentino

Caroline se quedó mirando la sangre en la palma durante mucho tiempo.

El rojo se le desdibujó ante los ojos, extendiéndose y retorciéndose hasta convertirse en nada más que sombras giratorias.

Se dio cuenta, de pronto, de que ya no podía distinguir los colores.

Se dice que al final de la vida las...

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