Capítulo 216 Caroline, tengo hambre

Era una Caroline de dieciséis años.

Su rostro aún conservaba esa suavidad juvenil, con las mejillas delicadamente redondeadas.

Sus brazos desnudos eran claros y tersos, sin esas cicatrices profundas que más tarde le cortarían hasta el hueso.

No era parlanchina ni extrovertida como Edith; simpleme...

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