Capítulo 296 Me quedaré aquí contigo

La muñeca de Caroline quedó atrapada entre las yemas de sus dedos, ardientes como brasas. Ella giró la cabeza y se encontró con los ojos de Alexander.

—Yo... voy a traerte agua para limpiarte el sudor—Caroline suavizó la voz a propósito—. Estás empapado; te vas a resfriar.

Alexander aún negó con l...

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