Capítulo 298 Caroline, me gustas

A menudo, los dos se sentaban juntos toda una tarde sin decir una palabra.

La mirada de Alexander siempre se le iba hacia Caroline sin que él lo pretendiera. La observaba con la cabeza inclinada, observaba sus dedos delgados sosteniendo la aguja y el hilo, sus movimientos diestros y silenciosos. Ob...

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