Capítulo 53 Dos veces por una sombra

—Ese vestido es de encaje hecho a mano. Te va a encantar cómo me queda.

La voz de Celeste bajó un poco, y las yemas de sus dedos rozaron con suavidad el borde del cuello de la camisa de Alexander.

—Esta noche... me lo pondré para ti. ¿Me lo permites?

Su tono no dejaba lugar a dudas.

La sonrisa d...

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