Capítulo 125

El aire de la mañana estaba cargado de tensión mientras me sentaba en mis aposentos, mi mente girando con pensamientos que no podía controlar. Mi paranoia solo se profundizó cuando llegó la Concubina Real, trayendo regalos envueltos en seda y una sonrisa que apenas alcanzaba sus ojos.

—Mi Reina —sa...

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