Capítulo 126

El aire de la noche estaba cargado de inquietud mientras me sentaba en el oscuro templo, con las manos apretadas en mi regazo y el corazón latiendo desbocado en mi pecho. Frente a mí, Kaelin me miraba con furia y disgusto. Unos días en dondequiera que la hubieran retenido la habían convertido en otr...

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