Capítulo 136

—Silencio—susurró una voz en mi oído. Gregor.

Mi estómago se hundió. —Déjame ir—traté de decir, pero salió ahogado.

Me arrastró hacia los árboles, su agarre implacable. Mi pulso rugía en mis oídos.

—No deberías estar aquí—dijo Gregor en voz baja, su tono como hielo—. No tienes idea de lo que esos...

Inicia sesión y continúa leyendo