Capítulo 145

Las palabras del médico resonaron en mi cabeza mucho después de que salí furiosa del ala.

—Lo siento, su Majestad. No lo haré. Los riesgos son demasiado grandes.

Su voz había sido calmada pero firme, y la determinación en sus ojos me dijo que ninguna cantidad de súplicas o exigencias cambiaría su ...

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