Capítulo 15: Mantén tu palabra

El aire fresco de la noche mordía mi piel mientras el príncipe Rowan y yo nos deslizábamos por los corredores tenuemente iluminados del palacio. Cada sombra parecía alargarse, amenazando con delatarnos, pero Rowan se movía con una gracia silenciosa que yo intentaba imitar. Mi corazón latía con fuerz...

Inicia sesión y continúa leyendo