Capítulo 32

El castillo estaba impregnado de un silencio opresivo, el tipo que parecía reverberar a través de las antiguas paredes de piedra y asentarse pesadamente en el aire. La noticia se había propagado como un incendio: el hijo de la Princesa Delilah, el tan esperado heredero, había muerto al nacer. Cada p...

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