Capítulo 36 - Flores florecientes

Mis dedos danzaban entre las flores, mis ojos brillaban con concentración mientras tejía cuidadosamente ramas de lilas, rosas y flores silvestres. La Reina Viuda misma me había confiado esta tarea, y llenaba mi corazón de una emoción rara. Ya no era la observadora en la periferia; hoy, tenía un pape...

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