Capítulo 39 - Traición o no

Lo primero que noté fue el frío. Se metía en mis huesos, mordía mi piel y hacía que mi cabeza palpitara aún más ferozmente que antes. Mis ojos se abrieron, pesados por el agotamiento, y me encontré mirando un techo de piedra irregular, tenuemente iluminado por el parpadeo de las llamas. Un fuego chi...

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