Capítulo 43

Las cámaras de la reina irradiaban una elegancia fría que hacía difícil creer que alguien realmente viviera allí. Altas ventanas cubiertas con cortinas de gasa dejaban entrar los últimos vestigios de la luz del día, proyectando rayos dorados sobre el suelo. La mirada aguda de la reina Isabelle corta...

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