Capítulo 55 - Un giro desesperado

Lucian gritó, pero no me importó.

—¡Arin, no te alejes de mí así! ¡No hemos terminado de hablar de esto!

Pero no me volví. No podía. No cuando la ira que sentía hacia él ardía demasiado para ignorarla.

Caminé por los pasillos, con la mente llena de pensamientos. A él no le importaba, no de verdad...

Inicia sesión y continúa leyendo