Capítulo 65

La luz de la mañana se filtraba a través de las cortinas de mis aposentos, bañando la habitación con un suave resplandor dorado. Me paré frente al espejo, mis dedos temblando mientras jugueteaba con la intrincada tela del vestido de novia que yacía sobre mi cama. Mi corazón se sentía pesado, el peso...

Inicia sesión y continúa leyendo