Capítulo 36 El Juego de Emociones

Luego de aquella declaratoria, la decisión estaba sembrada en el aire tras esas palabras llenas de emociones fuertes, pero ninguno de los dos sentía que fuera definitiva. Las dudas seguían flotando entre nosotros. Uriel dio un paso hacia mí.

—Vámonos de aquí, Rosario. Vámonos en este mismo momento....

Inicia sesión y continúa leyendo