Capítulo 8 Jugando al Destino

No era muy difícil decidir qué hacer…

Uriel merecía sin duda una mujer como Dalia, solo que esa mujer no existía. ¡No desde mi perspectiva!

—¿Qué esperas alcanzar con todo esto? —le pregunté sin vacilar.

—Conseguir el favor de su padre… el alcalde de la ciudad y, bueno, tú… —Se quedó pensando en ...

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