Capítulo 98 ¡No me dejes!

Emma Spencer.

Era incapaz de controlar mis lágrimas. Martha estaba sin vida entre mis brazos.

Puse las manos en su cuello e invoqué todo mi poder. Sentí cómo su calidez me envolvía y salía a través de mis manos, como suaves ondas. Vi cómo, con cada pulsación, la carne desgarrada se unía. Así fue h...

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