Capítulo 33 Víctor

El tacto áspero de esa mano, la respiración controlada y el inconfundible olor a pólvora quemada y sangre seca fueron suficientes. Clara supo de inmediato de quién se trataba. Un sollozo sordo, reprimido por la palma de él, murió en su garganta. Las lágrimas que se había negado a derramar ante su he...

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