Capítulo 51 El eslabón roto

El silencio en el piso franco ya no era el de dos depredadores descansando tras la batalla; era el silencio espeso que precede a una ejecución.

Lucía observaba la pantalla parpadeante de su portátil encriptado, pero sus dedos, normalmente tan precisos sobre el teclado, temblaban levemente. La notifi...

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