Capítulo 14 El despertar del don oculto

Los días posteriores al ataque de Iván fueron una calma tensa, como la quietud que precede a una tormenta.

Katerina se había replegado a sus aposentos, y aunque su presencia seguía siendo una espina clavada en el costado de la manada, había cesado en sus provocaciones abiertas.

Demasiado silencio ...

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