NovelaGO
La Sanadora, cautiva del Alfa Temido

La Sanadora, cautiva del Alfa Temido

Anne Mon · En curso · 30.2k Palabras

765
Tendencia
890
Vistas
24
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Jezebel Dávila siempre supo que sus manos guardaban un secreto: podía sanar heridas imposibles, aunque cada vez que lo hacía, el precio era su propia energía. Una noche en la ciudad, su destino cambia para siempre cuando salva la vida de Raiden Volkova, un alfa implacable y temido por su brutalidad.
Lo que para ella es un acto de compasión, para él se convierte en una condena: su lobo solo se calma con Jezebel, y eso la ata irremediablemente a él. Arrastrada a la fuerza al territorio de la manada Volkova, Jezebel enfrenta el odio de lobos que la consideran un error y un peligro. Humillada, tratada como basura humana, soporta burlas, golpes y hasta intentos de destierro mientras Raiden mantiene una posesión cruel sobre ella, incapaz de liberarla, pero tampoco dispuesto a protegerla siempre.
Cuando Katerina Orlov, la prometida política de Raiden, llega al territorio para quedarse, Jezebel queda en el centro de una guerra de celos, alianzas y sangre. La luna la ha marcado con un sello que la une al alfa, pero el precio de sobrevivir en ese mundo salvaje será más alto de lo que jamás imaginó.

Capítulo 1

Jezabel Dávila avanzaba rápido, apretando contra su pecho los libros que había sacado de la biblioteca de la facultad de medicina. Tenía la cabeza llena de fórmulas, exámenes pendientes y la eterna pregunta de por qué, desde niña, había sentido que algo en ella no era normal.

Sus manos. Siempre sus manos.

Con un simple roce podía detener un sangrado, calmar un dolor, cerrar una herida pequeña. Nunca había querido admitirlo en voz alta. Ser diferente era peligroso en un mundo donde los rumores sobre criaturas escondidas —lobos, cazadores, brujas— circulaban en las sombras de la ciudad.

Giró por un callejón estrecho, buscando un atajo hacia la parada del bus nocturno. Entonces se detuvo cuando vio algo, o más bien alguien.

Un hombre enorme yacía contra la pared de ladrillo, con la camisa empapada de sangre oscura. La luna apenas iluminaba su rostro: mandíbula fuerte, pómulos marcados, ojos entrecerrados que destellaban con un brillo sobrenatural. No parecía un simple herido. Había algo salvaje en él, algo que le erizó la piel.

Jezabel tragó saliva, dominando el impulso de salir corriendo.

—¿Señor? —inquirió con voz temblorosa.

El hombre levantó la mirada. En sus ojos, un ámbar profundo ardió como fuego contenido.

—Aléjate… —gruñó con un hilo de voz grave, cargada de amenaza y dolor.

Pero ella dio un paso más cerca. El instinto médico fue más fuerte que el miedo. Se arrodilló frente a él, viendo que tenía un corte brutal en el costado, como si algo lo hubiera desgarrado con garras. Sangraba demasiado.

—Si no hago algo ahora, va a morir.

—No tienes idea… de lo que soy. ―Él rió con un gesto sarcástico que le arrancó un hilo de sangre en los labios. ―Tú, una humana, no puedes a hacer nada para ayudarme.

Jezabel sintió el corazón martillando, pero ya tenía las manos sobre las heridas. Y entonces ocurrió. Una oleada de calor recorrió su cuerpo y se concentró en sus palmas. La sangre dejó de fluir, el tejido empezó a cerrarse como si el tiempo retrocediera. El hombre contuvo un gruñido ronco que retumbó en el callejón, mezcla de dolor y alivio.

Cuando los cortes estuvieron cicatrizados, Jezebel se dejó caer hacia atrás, jadeando, con las manos temblorosas.

—¿Qué demonios…?

El hombre la observaba como si acabara de ver un milagro imposible. Y luego, con un movimiento más rápido de lo que su vista pudo seguir, la tomó de la muñeca. Su agarre era de hierro.

—¿Quién eres?

—N-nadie —balbuceó ella, intentando zafarse.

—Tu olor… —Raiden cerró los ojos, aspirando profundamente—. No eres loba. Tampoco humana común.

El miedo le heló la sangre. ¿Cómo podía saberlo?

—Suéltame —suplicó, forcejeando.

Él la arrastró hacia él, su mirada ardiendo con furia y curiosidad peligrosa.

—Una sanadora… —murmuró, como si acabara de descubrir un secreto olvidado por el mundo.

Antes de que Jezebel pudiera responder, pasos resonaron al fondo del callejón. Hombres armados con cuchillos y ballestas aparecieron de entre las sombras.

—Ahí está —susurró uno, apuntando directamente a Raiden—. Es el momento, el alfa está debilitado.

—Cazadores ―gruñó como un animal acorralado. Sus ojos brillaron en dorado y su voz cambió, más grave, más salvaje.

Jezebel retrocedió, aterrada. ¿Alfa? ¿Cazadores? No entendía nada.

Los hombres avanzaron sin miedo. Raiden intentó ponerse de pie, pero todavía estaba débil pese a la sanación. Uno de los cazadores sonrió al verla.

—Y mira qué tenemos aquí… una testigo.

Jezebel sintió un pánico helado recorrerla. Pero antes de que pudiera moverse, Raiden la empujó detrás de él con brutalidad.

—No la toquen.

El líder de los cazadores rió.

—¿Defiendes a una humana, Volkova? Qué patético.

El alfa lanzó un rugido que estremeció el aire y se lanzó contra ellos, todavía tambaleante, pero con la fiereza de un depredador. El sonido de huesos quebrándose y gritos llenó el callejón. Jezebel, paralizada, vio cómo el hombre que había sanado se convirtió en una bestia imparable, con garras que brillaban bajo la luna.

Uno de los cazadores, aprovecho la distracción del alfa y corrió hacia ella.

—¡Ven acá, maldita! —increpó, levantando el cuchillo.

El terror la sacudió, pero en el último segundo, Raiden apareció frente a ella, arrancándole el arma de la mano y lanzándolo contra la pared con una fuerza inhumana.

Cuando el último enemigo huyó, Raiden quedó de pie en medio del callejón, jadeando, con la respiración agitada. Se giró hacia Jezebel.

Ella lo miraba con el rostro empapado en lágrimas, la espalda contra la pared, completamente muerta de miedo.

—Eres… un monstruo.

Raiden la observó fijamente, sus ojos dorados encendidos, su voz ronca cargada de posesión.

—No. Solo soy tu maldición.

Y entonces, antes de que pudiera escapar, la tomó de la cintura y la cargó sobre su hombro, como si no pesara nada. Jezebel golpeó su espalda firme con los puños, desesperada.

—¡Suéltame! ¡Déjame!

Raiden ignoró sus gritos.

—Sanadora o no, ya es demasiado tarde. Me perteneces.

El último recuerdo de Jezebel fue el aire helado golpeándole el rostro mientras pataleaba sobre el hombro de aquel hombre. Lo golpeaba con los puños, gritaba hasta desgarrarse la garganta, pero nada lograba hacer que la soltara. El mareo la fue envolviendo poco a poco: el miedo, el cansancio y la energía drenada tras cerrar una herida complicada, eso la dejo sin fuerzas.

La oscuridad la atrapó antes de ver a dónde la llevaba.

[***]

Despertó sobresaltada, aspirando un aire distinto al de la ciudad. Pesado. Salvaje. El aroma a leña quemada, cuero y tierra húmeda llenaba el cuarto. Lo primero que sintió fue el cuerpo débil, como si hubiera corrido kilómetros sin detenerse. Sus manos ardían y le temblaban, recordándole lo que había usado ese don que aún no comprendía, y por supuesto que todavía no sabía controlar.

El lugar no era un hospital ni un departamento. Era un cuarto rústico: paredes de piedra, un ventanal estrecho que dejaba entrar la luz de la luna, y una cama cubierta por pieles de animales. Todo era demasiado extraño para ella.

Se incorporó con la fuerza que le quedo, la cabeza dándole vueltas. Entonces, la puerta se abrió de golpe.

Raiden Volkova entró. El alfa. El monstruo, como ella lo nombró.

El torso desnudo aún mostraba restos de sangre seca. Sus pasos eran firmes, seguros, como los de alguien que nunca teme a nada. Sus ojos ámbar la fijaron al instante, tan intensos que Jezebel se sintió atrapada en ellos.

—Así que ya despierta —afirmó con voz grave, ronca, casi un gruñido.

Jezebel se estremeció. Retrocedió hasta pegar la espalda contra la pared.

—¿Dónde estoy? ¡Llévame de vuelta a la ciudad!

Raiden rió bajo, sin rastro de humor.

—¿Después de lo que hiciste? —su tono era ácido, casi burlón—. ¿Crees que puedes marcharte tan fácil?

—Yo… solo te ayudé. Estabas muriendo —balbuceó ella con la voz temblorosa.

Él se acercó, cada paso cargado de una presión que la hacía encogerse más.

—No me ayudaste. Me expusiste —escupió con dureza—. Una humana que cura a un alfa no debería existir. Eso significa que eres un error. Y los errores… en mi mundo se eliminan.

El corazón de Jezebel dio un vuelco. El miedo le quemó la garganta.

—No soy un error.

Raiden inclinó la cabeza, sus dedos atraparon su mentón con brusquedad. La obligó a mirarlo directo a los ojos, como si quisiera escarbar en lo más profundo de ella.

—Entonces dime qué eres. ¿Bruja? ¿Experimento? ¿Una espía de cazadores?

Ella trató de apartarlo, pero su agarre era de hierro.

—¡Soy una persona! —replicó con un hilo de valentía. —¡Yo solo soy una humana simple!

Su sonrisa fue cruel y torcida.

—Las personas no cierran heridas con las manos, y menos una humana simple.

Jezebel quiso responder, pero su cuerpo volvió a traicionarla: un mareo repentino la obligó a apoyarse contra la pared. Su piel estaba helada, las manos temblorosas. El agotamiento del don todavía la consumía.

Raiden la soltó y la observó con desprecio.

—Mírate. Apenas puedes mantenerte en pie. Sanas… y luego te desplomas como una muñeca rota.

Ella bajó la mirada, humillada.

Un portazo resonó en el pasillo y varias voces empezaron a murmurar. En ese instante, tres figuras aparecieron en la entrada de la habitación: lobos de la manada, dos hombres y una mujer, con ojos que brillaban como brasas en la oscuridad. La observaban con desprecio, como si fuera algo impuro.

—Mírenla —murmuró la loba de cabello oscuro, con una sonrisa envenenada—. ¿Qué hace una humana en la habitación del alfa?

Los otros rieron, susurrando palabras de burla. Jezebel sintió que la piel se le erizaba bajo esas miradas.

—Está aquí porque yo lo dispuse —anunció, con voz cortante. —Esta humana es mía ahora.

El silencio fue inmediato. Sus subordinados agacharon la cabeza y se retiraron, aunque las miradas de odio quedaron clavadas en Jezebel como cuchillos. Cuando la puerta volvió a cerrarse, ella lo miró con rabia contenida.

—¿Por qué dices algo como eso? —Tragó saliva. —No soy tuya.

La fulminó con la mirada, como si acabara de desafiarlo de la peor forma.

—Quieras o no, ya lo eres. Me sanaste, lo que nadie se atrevió nunca a hacer. Tocaste a un alfa. Eso te ata a mí más de lo que imaginas.

Jezebel sintió un nudo en el estómago. Quiso gritarle que no, pero la voz se le quebró.

—No te pedí nada. No te pedí...

Raiden se inclinó, su boca tan cerca de su oído que su aliento la estremeció.

—Nadie pide pertenecerme. Soy yo quien decide lo que toma, y hoy es un día de esos.

El estremecimiento que recorrió su cuerpo fue inevitable. Se odiaba a sí misma por sentir: miedo, repulsión… y algo más, un vértigo inexplicable cada vez que lo tenía tan cerca.

El alfa se enderezó y caminó hacia la puerta.

—Vas a quedarte aquí. Mi manada quiere tu cabeza, pero solo yo decido cuándo caerá.

—¿Qué vas a hacer conmigo? ―levantó la voz, con un coraje que le brotó de lo más profundo.

—Eso dependerá de ti, sanadora ―soltó al girarse hacia ella. Sus labios curvándose en una sonrisa torcida que heló la habitación. ―Demuéstrame que no eres un error… o acabaras siéndolo.

La puerta se cerró tras él con un golpe seco, y Jezebel cayó de rodillas sobre la cama, exhausta.

La joven comprendió que no estaba prisionera de un hombre… sino de una bestia que se había adueñado de su destino, y tal vez muy pronto de su alma.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

El compañero de segunda oportunidad de Luna

El compañero de segunda oportunidad de Luna

33.4k Vistas · Completado · Joy Apens
«Sí, cariño, así de simple. ¡Oh, carajo, sí! ¡Sí!»

Abrí la boca cuando la conmoción y el dolor me llenaron el cuerpo. Mi marido se estaba acostando con mi hermanastra en nuestra noche de bodas. Lágrimas calientes brotaron de mis ojos mientras los sonidos húmedos y los gemidos se hacían cada vez más fuertes.


Larissa, la estimada Luna de la manada Tokenmoon, lo tenía todo. Un marido cariñoso y una manada fuerte. Pero todo era mentira. Stefan, su marido alfa, era el diablo. La maltrataba y abusaba constantemente mientras la engañaba con su hermanastra. Para empeorar las cosas, la rechazó y la despidió. Con el corazón roto, Larissa estaba perdida hasta que se topó con su pareja de segunda oportunidad.. Kaden.

Kaden, guapo como el pecado y el alfa de la manada de Griffen-Howl, es un hombre roto. Cuando su esposa huye con otro hombre, mientras lo abandona a él y a su hijo, promete no creer nunca en el amor. Pero cuando una mujer sin hogar, Larissa, entra en su territorio, parece que podría estar rompiendo esos votos. Ella es su compañera de segunda oportunidad, pero ¿podrá volver a creer en el amor?
La niñera de la mafia

La niñera de la mafia

29.8k Vistas · Completado · Elk Entertainment
«¿Te gustaría acostarte con mi hijo?»
Se me cae la boca cuando me muevo hacia atrás. «Deben estar jugando conmigo», pienso.
«Disculpe, señora, ¿esto forma parte de las preguntas de la entrevista?» Extiendo furor de ira. Ella todavía me sonríe, pero eso ya no me interesa. Leonardo se sorprende de mi descaro y es entonces cuando nuestras miradas se encuentran. Trago un trago mientras aplaudo su apariencia dentro de mi cabeza.
Es la primera vez que lo miro bien hoy. No es un modelo masculino, pero debería serlo. El cabello exuberante y dorado que arregla con tanto cuidado tiene una calidad ondulante. Sus ojos azules como los de un río marino se iluminaban con pasión.
Tienen forma de almendra. Brillan con inteligencia, dominio y autoridad.
Por supuesto, todas las chicas guapas se enamorarían de un chico como él, pero no de mí; soy diferente.

Intenta sobrevivir después de que se acaben sus ahorros. Ese es el mismo momento en que recibe una oferta de un hombre extraño en el mismo bar que frecuenta. La dirigen a una mansión donde la entrevistarán para el trabajo de niñera. Va a la entrevista donde conoce a un hombre muy grosero y a una mujer acogedora. Sin que ella lo sepa, ha puesto un pie en la familia criminal más peligrosa de Italia.

Advertencia: incluye contenido delictivo
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

796k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
Mi Alfa prohibido

Mi Alfa prohibido

20k Vistas · En curso · Meminger Army
Sedrik frotó sus dedos en mi vagina, haciéndome echar la cabeza hacia atrás y gemir de placer. Tenía la otra mano disfrutando de mis pechos, y su boca chupaba y besaba mi cuello y hombro.


En un mundo donde las uniones entre hombres lobo y magos están estrictamente prohibidas y severamente condenadas, Alana, una joven bruja huérfana sin magia, se ve envuelta en una situación no deseada. Su tía egoísta la presiona para que se case con un mago al que no ama y cuyas intenciones son cuestionables. El destino de Alana da un vuelco cuando se adentra en un peligroso bosque y, en un momento de peligro, es salvada por un lobo misterioso y extraordinariamente atractivo llamado Sedrik. Es el alfa de su manada y no espera cruzarse en el camino de Alana de forma tan abrupta.
La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)

La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)

20.4k Vistas · En curso · Margarette Grey
«Soy un monstruo, señorita Hart. No querrías ni querrías verme...» Es misterioso y brillante, rico y prominente, pero nadie lo ha visto en persona. Bueno, nadie debería verlo, esa es una de sus muchas reglas. Nadie puede tocarlo tampoco; esa es otra regla. Excepto yo, porque he infringido todas las reglas. Ahora me siento extremadamente atraída por él. Su peculiaridad está fuera de este mundo, y su belleza va más allá de lo físico. Pero el Maestro tiene sus propios demonios y está siendo perseguido por su brutal pasado. De repente, nos hemos convertido en el reflejo de las pesadillas de los demás. Me doy cuenta de que el Maestro y yo no somos tan diferentes. ¿Este vínculo recién descubierto es solo otro destino incierto que podría agravar nuestras heridas, o por fin va a ser nuestra redención?
Mi padrino es mi Sugar Daddy

Mi padrino es mi Sugar Daddy

35.6k Vistas · En curso · Wendy Ramirez
Hace tres años, Alaric se alejó.
Después de un romance vertiginoso y ardiente, el mejor amigo de mi padre me rompió el corazón.
Me dijo que las cosas eran demasiado complicadas. Desordenadas. Incorrectas.
Que nunca podríamos estar juntos.
Sabía que me amaba, pero el miedo a arruinar a nuestra familia era demasiado grande.
Con demasiado en juego, sacrificó nuestros corazones y lo terminó.

Ahora ha vuelto y todavía me desea.
Todavía me ama.

Pero ahora… estoy comprometida con otro hombre.
La Gestante del Rey Alfa

La Gestante del Rey Alfa

43.5k Vistas · En curso · Bella Moondragon
Acabo de llegar al castillo del Rey Alfa, pero no tengo idea de por qué estoy aquí. Creo que es para pagar la deuda de mi familia, pero cuando me llevan a un dormitorio elegante, tengo la sensación de que no voy a ser su sirvienta...

Isla

Soy una don nadie de una manada lejana. Mi familia debe mucho por los gastos médicos de mi hermano. Haré lo que pueda para ayudarlos, pero cuando descubro que he sido vendida al Rey Alfa Maddox como su criadora, no estoy segura de poder hacerlo.

El rey es frío y distante, y se rumorea que mató a su primera esposa. Pero también es sexy y atractivo. Mi mente puede estar diciéndome que no, pero mi cuerpo lo desea de todas las maneras posibles.

¿Cómo voy a sobrevivir como la criadora del Rey Alfa cuando nunca he estado con un hombre antes? ¿Volverá a matar?

Maddox

Desde que mi Reina Luna murió, juré no volver a amar. No estaba buscando una criadora, pero solo tengo un año para producir un heredero o perderé mi trono. Esta hermosa chica, Isla, apareció en mi puerta justo a tiempo. ¿Es el destino? ¿Es ella mi segunda oportunidad de tener una compañera? No, no quiero una de esas.

Todo lo que necesito es un hijo.

Pero cuanto más tiempo paso con Isla, más quiero no solo a cualquier criadora, sino a ella.

¡Más de un millón de lecturas en Radish—haz clic en este romance ardiente de cambiaformas lobo ahora mismo!
El juego de Chase

El juego de Chase

47.8k Vistas · Completado · Eva Zahan
Huyendo del oscuro pasado de su vida, Sofia McCommer está decidida a empezar de cero y demostrar su valía a su familia uniéndose a la empresa familiar que está al borde de la quiebra.

Arrasado por la vida, Adrian T. Larsen, el poderoso imán empresarial, se ha convertido en un hombre con el que nadie quería cruzarse. Su corazón muerto solo está lleno de oscuridad, por lo que no sabe lo que es la bondad y siente un intenso odio por la palabra: amor.

Y luego viene el juego.

Un juego de ignorar al despiadado playboy que Sofía juega con sus amigos en un club los sábados por la noche. Las reglas eran simples: ignora al multimillonario, hiere su ego y sal. Pero no sabía que salir de las garras de un tigre herido no era algo fácil de hacer. Especialmente cuando el infame hombre de negocios Adrian Larsen estaba en juego aquí.

El destino los une cuando sus caminos chocan entre sí más de lo que Sofia esperaba, cuando el poderoso multimillonario irrumpe en su vida, las chispas y el deseo comienzan a poner a prueba su resistencia. Pero tiene que alejarlo y mantener su corazón cerrado para mantener a ambos a salvo de las peligrosas sombras de su pasado. El oscuro pasado que siempre estuvo al acecho.

¿Pero puede hacerlo cuando el diablo ya ha puesto sus ojos en ella? Ha jugado un juego y ahora tiene que enfrentarse a las consecuencias.

Porque cuando se burlan de un depredador, se supone que lo persigue...
Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida

Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida

12.8k Vistas · Completado · theresachipps
Los Reyes Licántropos y su Pareja Híbrida
Libro dos de Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca. También puede leerse como una historia independiente.

Han pasado diecisiete años desde el surgimiento de la Loba Blanca, y el reinado de los Reyes Licántropos aseguró la paz en todo el reino. La siguiente generación de guerreros ha crecido bajo la protección de sus poderosos gobernantes.

Cassian y Atlas, los herederos gemelos del trono licántropo, ya no son niños. A punto de cumplir dieciocho, los futuros reyes ya se han probado en los campos de entrenamiento con una fuerza, una destreza y un poder muy por encima de su edad. Como gemelos idénticos nacidos con habilidades extraordinarias, su vínculo es irrompible, su lealtad entre ellos absoluta. El reino sabe que algún día gobernarán juntos.

Pero cumplir dieciocho trae algo más que responsabilidad.

Para los licántropos, marca el momento en que el destino puede revelar a la única persona destinada a estar a su lado: su pareja.

Para celebrar el décimo octavo cumpleaños de los gemelos, el palacio se prepara para un gran baile real. Alfas y familias de todo el reino están invitados; muchos llegan con la esperanza de que sus hijas sean elegidas como la futura reina del trono licántropo.

Sin embargo, el destino rara vez sigue el camino que otros esperan.

En algún lugar del reino vive una chica cuya existencia nunca debió ser conocida. Oculta en las sombras de los muros del reino, lleva en la sangre secretos que podrían cambiarlo todo. Secretos lo bastante poderosos como para redefinir el futuro del reino licántropo.

A medida que se acerca la noche del baile, hilos invisibles del destino empiezan a entrelazar vidas de formas que nadie habría podido prever.

El siguiente capítulo de la historia de los Reyes Licántropos está a punto de comenzar.

Y la pareja destinada a dos reyes podría ser mucho más poderosa y peligrosa de lo que cualquiera podría imaginar.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

832.8k Vistas · Completado · nicolefox859
¿Qué es más vergonzoso que una llamada accidental desde el bolsillo?
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.

Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.

El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.

Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.

Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.

Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?

Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
El deseo del millonario

El deseo del millonario

30.2k Vistas · Completado · maracaballero32
Emiliano Rodríguez regresa a México para estar presente en el funeral y la lectura del testamento de su padre, quien ha dejado indicaciones siempre y cuando cumplan las cláusulas de este es que podrán tomar control de los negocios de la familia. Pero Emiliano no está interesado en asumir nada que tenga que ver con los negocios turbios de su familia, ya que sería tener dos enemigos más contra él: Sebastian y Leonardo, sus dos propios hermanos, hasta que se encuentra con Alicia, la nueva empleada doméstica de la casa de la cual su difunto padre ha dejado órdenes claras de mantenerla en la casona aún en su ausencia. Pero sin previo aviso, todos los planes de Emiliano se van por la borda cuando el deseo nace entre él y la chica del servicio…

El deseo del millonario.
Un amor mexicano

Un amor mexicano

23.8k Vistas · Completado · maracaballero32
Daniel García, era llamado «El mexicano», de sangre fría, intimidante, un experto en hacer negocios sucios, rodeado de mujeres, adicto al juego, así como nunca se saciaba.
Pero, su camino cambia cuando se ve obligado por su padre a contraer matrimonio con la única hija de su padrino, Carolina Beltrán y, así, obtener más poder como más territorio en los negocios familiares. Pero ocurren atentados contra su familia, Daniel, busca a los culpables, pero entre más escarba, secretos encuentra, haciéndole pensar que el enemigo podría estar en su misma familia.