Capítulo 16 Un sufrimiento eterno.

Elena:

Me desperté sacudida por un escalofrío que no respetó ni un solo rincón de mi cuerpo, un frío que parecía haber penetrado hasta en mis huesos. Estaba empapada de pies a cabeza; el sudor de mis propias pesadillas, había empapado incluso las sábanas, que se pegaban a mi como una segunda pie...

Inicia sesión y continúa leyendo