
La sirvienta mexicana del mafioso.
yaninagonza27 · En curso · 53.1k Palabras
Introducción
Capítulo 1
Elena:
Entre sueño logré sentir cómo una mano áspera y tosca acariciaba mi muslo, deslizándose por debajo de mi blusa hasta llegar a mi vientre. Al principio pensé, tonta de mí, que era esa clase de sueño otra vez. Pero al sentir el peso desigual sobre la cama y un aliento cálido y espeso justo a mi costado, por fin logré reaccionar.
Asustada, intenté incorporarme apresurada, pero la misma mano de antes se apoderó de mi cuello, obligándome a retroceder. Mi cabello se desparramó sobre la almohada y mi respiración se quebró al reconocerlo.
Esa esencia… ese aroma a perfume caro mezclado a la perfección con notas de alcohol y ámbar… ¡Era el señor Mueller!
—Se… señor, por favor —supliqué, con las lágrimas cayendo sin control.
—Elena, esta noche no me rechaces —susurró sobre mis labios antes de comenzar a devorarlos como una fiera.
El pánico pudo más que mis miedos al sentir su lengua introduciéndose en mi boca, de inmediato note su erección rozar con firmeza mis partes íntimas. Casi sin pensarlo, lo aparté con todas mis fuerzas; su cuerpo grande y pesado cayó con un sonido seco contra el piso, yo aproveché el instante para intentar huir.
Pero su mano fue más rápida. Me jaló de los tobillos, arrastrándome por el suelo hasta quedar nuevamente bajo su sombra. Esta vez lo vi con claridad, esos ojos oscuros que me pueblan las pesadillas, que nunca en mi vida me he atrevido a mirar de frente.
—Por favor, no lo haga —le rogué, con la garganta apretada hasta dolerme. La presión de su cuerpo sobre el mío se sentía inamovible.
—Eres mi sirvienta de alcoba. ¿Cómo te atreves a rechazar a tu amo? ¿Acaso buscas la muerte, Elena? —Su voz sonaba tan profunda y grave que juraría que era el rugido de una bestia.
—Señor, yo jamás… —Las lágrimas no dejaban de correr por mis mejillas — Por favor, no estoy lista.
Emir no soportó ver mi llanto desgarrador. Se apartó de un golpe, se puso de pie y me miró lleno de un desprecio que me atravesó el alma.
—No habrá una próxima vez, Elena Santos.
Fue lo último que dijo antes de salir, dejándome hecha un ovillo en la esquina, abrazando mis rodillas e intentando que el corazón no se me saliera del pecho.
¿Por qué sigue viniendo por mí cuando aquí hay más de una docena de mujeres que le entregan todo con gusto? ¿Por qué no puede dejarme vivir en paz?
Cada vez que el señor Emir irrumpía en mi cuarto, me sentía sucia, indigna, como si sus caricias me mancharan la piel para siempre.
—Odio esta vida… solo… solo quiero irme —susurré, con la voz quebrada.
La puerta volvió a abrirse. Me encogí más, haciéndome pequeña, casi invisible, pero la voz dulce de mi hermana me devolvió el aliento al instante.
—Elena, soy yo. ¿Te hizo algo?
Corrí a sus brazos y ella me envolvió como una manta tibia, pegándome a su pecho.
—No me hizo nada… pero cada vez va más lejos. Y esta vez me advirtió que la próxima no escaparé. No quiero acostarme con él, María. _ dije entre hipos abogados por la desesperación.
—Shh… niña tonta —me acarició el cabello—, sabes que eso es imposible. Aquí no somos personas, somos objetos. No tenemos voz ni voto, solo nos queda obedecer.
Sus lágrimas mojaron mi cabeza. María también lloraba. Ella también sangraba por dentro.
—No llores tú también —le pedí, acariciando su mejilla.
—Déjame verte… ¿te lastimó? —Sus dedos rozaron mi cuello, justo donde me había apretado—. Ay, mi niña…
La vida nunca fue fácil, pero aquí era mil veces peor. En la mansión Mueller habitaba un clan de mafiosos despiadados en nada menos que Turquía, sin conciencia ni límites, y nosotras no éramos más que sirvientas de alcoba. Nuestro verdadero trabajo era complacer al jefe y a sus hombres, sin quejarnos, sin pedir nada. No éramos distintas a las mujeres de la calle… solo que ellas al menos pueden elegir cuando abandonar esta vida.
—¿Algún día recuperaremos nuestra libertad? —pregunté, aferrándome a esa chispa que se niega a apagarse.
—Elena, una vez que entras aquí, no sales. Tú lo sabes bien —respondió con firmeza, la voz de quien ya ha perdido todas las batallas.
Pero yo no quería rendirme. No podía. Añoraba mi tierra, mi gente, el sol de Guadalajara, el derecho a elegir con quién compartir mi vida, a poder casarme y ser feliz como cualquier mujer.
—María, no puedo… no me pidas que me rinda.
Suspiró hondo. No éramos hermanas de sangre, pero aquí todas formamos una familia a la fuerza. Y ella era la que más quería, la que me entendía sin palabras. Las dos venimos del mismo lugar de Jalisco, de la misma ciudad, de ese México que llevo clavado en el pecho como una herida que no cierra.
—Elena, ya tienes veinte años. Llegaste aquí con trece y has visto de todo. Muchas empezaron mucho antes que tú. Es un milagro que sigas intacta, pero el jefe te tiene en la mira.
Era verdad. Llegué siendo una niña, y por esas vueltas del destino, en ese entonces Emir también era joven. Lo vi crecer, convertirse en hombre… y él me vio a mí dejar de ser una niña. La diferencia fue que yo, ingenua, no lo veía como el futuro líder que era; lo trataba como a un muchacho normal. Y esa inocencia me protegió… hasta que dejó de hacerlo. Emiliano dejó de verme como una compañera de juegos.
—Aun así… —intenté decir.
—Él te ha salvado la vida más de una vez. Incluso se enfrentó a sus amigos para que nadie te tocara. Pero no fue por cariño, Elena. Te marcó como suya. Y no permitirá que nadie te tenga antes que él. Deja de soñar despierta. Esto no es un cuento de hadas.
—¡Ese maldito cabrón! —grité sin poder contenerme, golpeando la pared con los puños cerrados—. No quiero esta vida.
Maria me abrazó con más fuerza, noté los moretones en sus brazos, las marcas de correas en sus muñecas. Ella acababa de servir a uno de esos monstruos y aun así estaba aquí, consolándome a mí.
—Lo siento, mi vida… de verdad lo siento. Pero no hay escapatoria. Solo déjalo pasar. Te daré algo para que duela menos. La primera vez es terrible, pero luego… te acostumbras. Todos nos acostumbramos.
Apreté los dientes hasta rechinar. En ese momento odié a todos, a mi madre por venderme sin piedad, a mi padre por irse antes de que yo naciera, a Emir y toda su estirpe… y a mí misma por no tener el valor de escapar.
—María, yo…
La puerta sonó fuerte. Del otro lado con una voz cortante.
—¡Llegaron invitados! Se nos requiere a todas. Hay fiesta. ¡Salgan ya!
—¿Es neta, a esta hora? —balbuceó María.
¿Fiesta a esta hora, de la nada? La miré y ella me devolvió la misma inquietud. Se forzó a sonreír, pero yo sentí ese presentimiento helado en el pecho, como agujas que no me dejan respirar. Algo malo se acerca. Lo sé.
Últimos capítulos
#36 Capítulo 36 El juego que salio muy caro.
Última actualización: 10/30/2026#35 Capítulo 35 La promesa de no soltarlo.
Última actualización: 10/29/2026#34 Capítulo 34 La lucha del poder.
Última actualización: 10/28/2026#33 Capítulo 33 Determinación de acero.
Última actualización: 10/27/2026#32 Capítulo 32 Sospechas.
Última actualización: 10/25/2026#31 Capítulo 31 Promesas de sangre.
Última actualización: 10/25/2026#30 Capítulo 30 Una deuda que saldar.
Última actualización: 10/24/2026#29 Capítulo 29 Entre sombras y deseos.
Última actualización: 10/23/2026#28 Capítulo 28 El juego del gato y el ratón
Última actualización: 10/22/2026#27 Capítulo 27 El picor del destino.
Última actualización: 10/21/2026
Te podría gustar 😍
La Gestante del Rey Alfa
Isla
Soy una don nadie de una manada lejana. Mi familia debe mucho por los gastos médicos de mi hermano. Haré lo que pueda para ayudarlos, pero cuando descubro que he sido vendida al Rey Alfa Maddox como su criadora, no estoy segura de poder hacerlo.
El rey es frío y distante, y se rumorea que mató a su primera esposa. Pero también es sexy y atractivo. Mi mente puede estar diciéndome que no, pero mi cuerpo lo desea de todas las maneras posibles.
¿Cómo voy a sobrevivir como la criadora del Rey Alfa cuando nunca he estado con un hombre antes? ¿Volverá a matar?
Maddox
Desde que mi Reina Luna murió, juré no volver a amar. No estaba buscando una criadora, pero solo tengo un año para producir un heredero o perderé mi trono. Esta hermosa chica, Isla, apareció en mi puerta justo a tiempo. ¿Es el destino? ¿Es ella mi segunda oportunidad de tener una compañera? No, no quiero una de esas.
Todo lo que necesito es un hijo.
Pero cuanto más tiempo paso con Isla, más quiero no solo a cualquier criadora, sino a ella.
¡Más de un millón de lecturas en Radish—haz clic en este romance ardiente de cambiaformas lobo ahora mismo!
Mi jefe dominante
El Sr. Sutton y yo no hemos tenido más que una relación de trabajo. El me da órdenes y le escucho. Pero todo eso está a punto de cambiar. Necesita una fecha para una boda familiar y me ha elegido como su objetivo. Podría y debería haber dicho que no, pero ¿qué más puedo hacer cuando amenaza mi trabajo?
Es aceptar ese favor que cambió mi vida entera. Pasamos más tiempo juntos fuera del trabajo, lo que cambió nuestra relación. Lo veo bajo una luz diferente, y él me ve bajo una luz diferente.
Sé que está mal involucrarse con mi jefe. Intento luchar pero no lo consigo. Es solo sexo. ¿Qué daño podría causar? No podría estar más equivocada porque lo que empieza siendo solo sexo cambia de dirección de una manera que nunca podría imaginar.
Mi jefe no solo es dominante en el trabajo sino en todos los aspectos de su vida. He oído hablar de la relación DOM/Subs, pero no es algo en lo que haya pensado mucho. A medida que las cosas se intensifican entre el Sr. Sutton y yo, me piden que me convierta en su sumisa. ¿Cómo puede uno convertirse en algo así sin experiencia ni deseo de serlo? Será un desafío para él y para mí, porque no me gusta que me digan qué hacer fuera del trabajo.
Nunca esperé que lo único de lo que no sabía nada fuera lo mismo que me abriera un mundo increíble y completamente nuevo.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Poseída por el Despiadado Alfa
Ella nunca debió sobrevivir.
Ivy Mooncrest es la vergüenza de su manada: una Gamma solo de nombre, condenada por pecados que nunca cometió. Cuando el Alpha Brian la envía al dominio de los depredadores más peligrosos que existen, no le da una misión.
Le da una sentencia de muerte.
Los Hermanos Thorn. En The Obsidian, su club exclusivo donde las sombras bailan con el deseo y el poder, tres lobos gobiernan con autoridad absoluta:
Jaxson: frío, calculador, intocable.
Malric: astuto, peligroso, siempre tres pasos por delante.
Kael: el ejecutor implacable cuya mirada penetrante arranca cada mentira, cada máscara, cada defensa.
Un solo error, y ella es borrada. Un solo desliz, y es devorada. Pero Ivy no es la pieza frágil que ellos esperan.
A medida que Ivy se ve arrastrada más y más dentro de su oscuro imperio, las líneas se desdibujan entre misión y deseo, entre cautiva y participante dispuesta. Los hermanos no solo quieren su obediencia. Quieren que se rinda. Sus secretos. Su cuerpo. Su alma.
Y en un mundo donde el poder lo es todo y confiar resulta fatal, Ivy se enfrenta a una elección imposible:
Arder en su fuego… o dejar que la forjen en algo irrompible.
ADVERTENCIA: Esta es una novela romántica paranormal oscura con contenido explícito, dinámicas de poder y elementos de BDSM. Presenta una manada moralmente gris, alphas posesivos y una protagonista que juega con fuego.
El juego de Chase
Arrasado por la vida, Adrian T. Larsen, el poderoso imán empresarial, se ha convertido en un hombre con el que nadie quería cruzarse. Su corazón muerto solo está lleno de oscuridad, por lo que no sabe lo que es la bondad y siente un intenso odio por la palabra: amor.
Y luego viene el juego.
Un juego de ignorar al despiadado playboy que Sofía juega con sus amigos en un club los sábados por la noche. Las reglas eran simples: ignora al multimillonario, hiere su ego y sal. Pero no sabía que salir de las garras de un tigre herido no era algo fácil de hacer. Especialmente cuando el infame hombre de negocios Adrian Larsen estaba en juego aquí.
El destino los une cuando sus caminos chocan entre sí más de lo que Sofia esperaba, cuando el poderoso multimillonario irrumpe en su vida, las chispas y el deseo comienzan a poner a prueba su resistencia. Pero tiene que alejarlo y mantener su corazón cerrado para mantener a ambos a salvo de las peligrosas sombras de su pasado. El oscuro pasado que siempre estuvo al acecho.
¿Pero puede hacerlo cuando el diablo ya ha puesto sus ojos en ella? Ha jugado un juego y ahora tiene que enfrentarse a las consecuencias.
Porque cuando se burlan de un depredador, se supone que lo persigue...
Durmiendo con el Enemigo
Dominado por la sed de venganza Derek decide enamorar a la asesina de su hermano para después casarse con ella y destruirla junto con su familia orquestando la peor de las mentiras. Lo que Derek no se imagina es que el verdadero enemigo es otro y que Ava Hoffman, su odiada esposa, es una persona inocente en toda esta historia.
¿Qué pasará cuando Ava descubra que el hombre que duerme a su lado es su mayor enemigo? …¿Será Derek capaz de cumplir con su venganza o terminará enamorado de la asesina de su propio hermano?... Derek entenderá que el amor no lo perdona todo, mucho menos cuando lo utilizan para hacer daño y destruir.
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
Tocada por el Velo - Trilogía de la Diosa Indomable - Libro 1
—Mírala... nuestra diosa de rodillas, tomando a dos de nosotros mientras los demás esperamos nuestro turno. Eso es devoción.
Hace nueve años, Sahiyra corrió al bosque y nunca regresó. Todos decían que debería haber muerto, las bestias salvajes no perdonan a las niñas pequeñas. Pero no la mataron. La criaron.
Ahora, a los diecinueve años, vive descalza, sin ataduras y completamente indomable. Caza con lobos, habla con cuervos y calma a las bestias heridas con solo un toque de sus manos brillantes.
No sabe nada de jerarquías, registros o las brutales políticas de harén de los clanes de bestias.
No tiene idea de que es la primera hembra nacida Myrren en doscientos años. O que su poder supera incluso el nivel divino más alto.
Cuando se topa con un grupo de caza de diez machos cambiaformas peligrosamente desatados... todo cambia.
Ellos lo sienten. Esa rara energía pulsando bajo su piel. Ese aura a la que sus bestias no pueden resistirse.
Algo sagrado. Algo intocable. Algo que los mismos dioses están observando.
Y si no tiene cuidado... su necesidad de ella se volverá salvaje. Pero Sahiyra no es una cosa frágil. Ella es la naturaleza. Ella es la Elegida. Y nació para romper el sistema.
🔥 Harén inverso
🐺 Cambiaformas bestiales
✨ Elegida/Diosa en ascenso
🌕 Profecía divina + vínculo primitivo
🩸 Magia salvaje, rituales de apareamiento, dominancia suave
💋 Heroína indomable con sangre de diosa
Actualizaciones DIARIAS
¡Entra. Sé reclamado. ¡Deja que el Velo te elija!
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
Seduciendo a mi Luna con Miel
Y no cualquier tipo de venganza.
Para ello necesitaba dejar atrás quién y qué era para forjar un nuevo lobo, uno más letal. Alguien que sería temido y cuyo nombre pasaría a la historia de la raza como el único que libró a las manadas del continente americano del maldito traidor: Alfa Bastian Crow.
Él le quitó su vida y sus sueños. Él le quitaría hasta su jodida alma y luego iría al mismísimo infierno para asegurarse de que ahí Bastian Crow continuara con un castigo eterno.
Reinelle solo sabía una cosa: Sobreviviría y regresaría a casa junto a su hija sin importar qué era lo que tuviera que hacer… o en qué se tuviera que convertir.
Soportaría torturas, derramaría sangre y no tendría piedad de sus enemigos.
Si el precio de sus libertades era matar unos cuantos lobos… bueno, ella no estaba en desacuerdo.
Ella lo ve como una bestia deformada por el odio.
Él la ve como una hembra que no se quebrará, incluso en cadenas.
Ese primer contacto no es romántico todavía, sino un choque de fuerzas salvajes. Lo que nace entre ellos es tensión, rabia y atracción envenenada.
Mi padrino es mi Sugar Daddy
Después de un romance vertiginoso y ardiente, el mejor amigo de mi padre me rompió el corazón.
Me dijo que las cosas eran demasiado complicadas. Desordenadas. Incorrectas.
Que nunca podríamos estar juntos.
Sabía que me amaba, pero el miedo a arruinar a nuestra familia era demasiado grande.
Con demasiado en juego, sacrificó nuestros corazones y lo terminó.
Ahora ha vuelto y todavía me desea.
Todavía me ama.
Pero ahora… estoy comprometida con otro hombre.












