Capítulo 25 El precio del silencio.

Emir:

No lo soporté más. Bajé las escaleras con paso pesado, decidido, directo hacia aquellas que se habían atrevido a tanto, justo bajo mis narices.

Al llegar al sótano, todas estaban allí, acurrucadas en un rincón oscuro, cuerpos encogidos, hombros sacudiéndose incontrolablemente, el miedo empañ...

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