Capítulo 28 El juego del gato y el ratón

Elena:

- Solo era un dicho. _ insisti con todas mis fuerzas - Tampoco es para que se tome en cuenta cada palabra, señor.

Mis ojos estaban clavados en su pecho, este hombre era demasiado alto aunque en este momento era un alivio enorme no poder verlo a los ojos.

- Estas cubiertas de harina, cant...

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