Capítulo 29 Entre sombras y deseos.

Emir:

Elena parecía saborear mi tortura, paladeándola despacio, con deleite, cada vez que me veía rozar el límite de lo que podía soportar. Me trataba como a un niño pequeño, me ofrecía dulces y caricias, y luego me abandonaba en mi momento más vulnerable, dejándome desnudo ante mis propios anhelos...

Inicia sesión y continúa leyendo