Capítulo 37 Promesas en la noche.

Elena:

Aunque me costó un tiempo comprenderlo, al final acepté que Emir efectivamente estaba despierto, y que yo, con mi gran boca suelta, estaba acabada, acorralada y sin escapatoria. ¡María, te juro que si salgo viva de esto, te mato!

—Ven aquí, Elena, y dime a la cara que no me dejarás —insisti...

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