Capítulo 16

—N-No hice nada... —digo, jadeando. Levanto mis manos, arañando las suyas donde está agarrando mi garganta.

—Me diste una pastilla para dormir —gruñe, su voz escupiendo fuego—. Esas están prohibidas.

—¡No lo hice!

Su mano se aprieta, cortando aún más mi suministro de aire.

—¡Por favor!

—Alguien...

Inicia sesión y continúa leyendo