Capítulo 239 Capítulo 239

El interior del refugio continuaba sumido en una oscuridad gélida. Valeria Varga permanecía sentada en la misma silla de madera junto al colchón de la cama de hierro en donde estaba su hija, con los ojos entornados y fijos en el rostro de su hija.

No había dormido en las últimas cuatro horas. El bo...

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