NovelaGO
La tentación del mafioso

La tentación del mafioso

Gio Escritor · En curso · 95.1k Palabras

303
Tendencia
2.2k
Vistas
150
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

La vida de Luciana cambia drásticamente cuando debe trabajar como niñera para uno de los hombres más peligrosos del país.

Ella es una mujer dulce, hermosa e inteligente. Que no teme enfrentarse al mismísimo demonio, como suelen llamar a Enzo.

Enzo es un hombre frío, arrogante y peligroso. Nadie puede decirle que no y las traiciones se pagan con sangre.

Para Enzo no hay nada más importante que su hija, ella es su única debilidad, todo hasta que Luciana entra a su vida.

Luciana llega a cambiar la vida de Enzo, sin que ninguno de los dos lo espere.

Ella será su tentación, su debilidad… y él será eso que Luciana no sabía que necesitaba.

Dos polos opuestos, y mucha atracción difícil de contener… ¿Qué podría salir mal?

Capítulo 1

Luciana se sentó en el borde de la calle, las lágrimas estaban a punto de salir rodando por sus mejillas. 

Un día más en el que aún no tenía la suerte de encontrar trabajo. 

El dinero se iba acabando y las medicinas para su padre se estaban agotando con tanta rapidez que sentía como la desesperación comenzaba a aparecer. 

Las opciones se estaban acabando. 

Luciana observó su teléfono, Aurora su amiga la llamó con insistencia.

—¿Cómo estás? —Aurora fue la primera en hablar, ella era la única que conocía a la perfección todo lo que Luciana tenía que luchar para poder sacar a su familia adelante—. ¿Pudiste conseguir algo? 

—No, nada —respondió Luciana con su voz quebrada—. Y yo… no sé qué hacer la verdad. 

—Sabía que eso podía pasar. Llevas varios días. Por eso me adelanté. Mi jefe tiene algunos contactos y hay alguien que necesita una niñera. Tengo entendido que es un empresario.

Luciana se levantó de inmediato con una sonrisa en su rostro. 

—Dime por favor que dijiste que sí —habló Luciana en forma de súplica.

Luciana apretó el teléfono contra su oreja, ignorando el ruido del tráfico de la ciudad que estaba atrás.

—Obvio, puede que sea difícil.  Pero la paga es tres veces lo que ganabas en la cafetería. Mañana mismo empiezas. 

Luciana apretó sus labios con alegría. 

—Sin embargo, debes irte, debes vivir en la casa de esa familia. Pero no te preocupes, yo te ayudaré con tu papá. 

Luciana dio algunos saltos cargados de emoción. 

—Te juro que te pagaré —dijo Luciana con evidente felicidad—. Eres la mejor, te juro Aurora que eres la mejor. 

—Lo sé, soy la mejor… Te va a ir bien, amiga. Te lo mereces. Cuídate mucho y llámame en cuanto veas si el jefe es un viejo amargado o un modelo de revista.

Luciana terminó la llamada.  Iba a conservar ese trabajo, pagaría las deudas de su familia y compraría los medicamentos de su padre. 

Luciana corrió hasta su casa,  guardó algo de ropa en una maleta pequeña y salió rumbo a la dirección que su amiga le dio. 

Antes de irse, se despidió de su padre. El alzheimer estaba deteriorándolo poco a poco. 

Y eran escasas las veces que podía reconocerla.  

Aún así, Luciana buscaba la manera de darle lo mejor. 

El taxi se detuvo frente a una enorme casa, una mansión gigante. 

La seguridad del lugar era bastante exagerada para un empresario. 

Ella ingresó al lugar. Era sombrío, demasiado frío. 

Luciana observó algunas fotografías que estaban sobre una pequeña mesa.  

Entre tanto, Enzo bajó de la camioneta luego de llegar de su fábrica. Estaba completamente estresado, uno de los hombres que trabajaba para él lo había robado. 

Su camisa estaba manchada de sangre. Le había hecho pagar hasta el último centavo con cada golpe que le dio. Y ahora su cuerpo serviría para dejarle una advertencia a cualquiera que se atreviera a quererle jugar sucio.

Él caminó con pasos largos directo a su despacho, sin embargo, algo lo detuvo. 

La miró de arriba a abajo, una mujer joven, con un vestido corto. Su mirada cayó sobre sus piernas sin un poco de disimulo.

Él lamió sus labios, no solía llevar mujeres hasta su casa a menos de que fuera a pasar la noche. Solo las usaba para pasar el rato, las mujeres eran una maldición en su familia, provocaban perdición y eso él lo tenía muy claro. 

—¿Quién eres tú? —Luciana pegó un salto cuando escuchó esa voz ronca detrás de ella. 

—Yo… yo soy la niñera, Luciana Rossi —respondió ella mirándolo a los ojos. 

Aunque la mirada de él, no precisamente estaba en los ojos de ella.

Enzo la miró de nuevo de arriba abajo, el cuerpo delgado, sus ojos azules y aparentemente inocentes. 

—¿La niñera? —él soltó con una risa burlona—. Pedí a alguien experimentado, no voy a poner a Emily en manos de alguien así. Puedes regresar por donde viniste. No te necesito. 

Luciana abrió sus ojos, no podía perder el trabajo sin ni siquiera  haberlo intentado. 

—Pero… señor le aseguro que no tiene argumentos para decir que no soy apta para poder encargarme de su hija. Por algo estoy aquí.

—Si puedo decir que no es apta. Solo mírate. ¿Crees que esa es la forma de vestir?... Tu vestimenta es una falta de respeto a los valores que quiero para mi hija —él hizo una pausa—. ¿Dime algo, viniste para tu primer día de trabajo o hacerme un show personal? Conozco muy bien a las mujeres de tu clase. 

Luciana abrió sus ojos, estaba ofendida. 

No obstante,  en esos momentos esta era la mejor opción. 

—¿Por un vestido? —Luciana sintió que el calor le subía a las mejillas, no de vergüenza, sino de indignación—. He viajado dos horas, he rechazado otras ofertas porque ustedes tenían urgencia —mintió—. Le juro señor que mis valores son los mejores. Y no pienso irme de aquí hasta demostrarlo. 

Enzo subió una de sus cejas. Dio media vuelta para ir directo a su despacho.

—No me interesan tus excusas. Sal ahora mismo antes de que haga que te saquen, a mi nadie me contradice. 

Enzo  le dio la espalda, decidido a borrar su presencia de su casa. Luciana, con los ojos empañados por la rabia, agarró su maleta, había gastado el poco dinero que tenía para poder llegar hasta ahí y ahora… no sabía que hacer.

Ella dio media vuelta, dispuesta a salir de aquel lugar. 

Enzo miró su teléfono antes de atravesar la puerta del despacho. Su expresión, ya de por sí dura, se transformó en una máscara de furia y odio. 

—¿Qué? —cuestionó con voz fría—. ¿Cuántos son?

Hubo un silencio tenso mientras él escuchaba al otro lado de la línea. El aire en la habitación pareció cargarse de incomodidad. Luciana no pudo evitar escuchar. 

—No me importa quiénes sean. Si han pisado mis tierras, no saldrán caminando. Voy para allá. Preparen a los hombres… Y quiero que los tengan allí, veremos si son capaces de verme la cara teniendome al frente. 

Enzo colgó y soltó una maldición entre dientes. Miró hacia arriba, hacia la planta superior, donde su hija de tres años, Emily, dormía la siesta. 

No tenía idea con quien dejar a su hija en esos momentos… no confiaba en nadie. 

—¡Espera! —él llamó su atención.

Ella se giró lentamente, con la barbilla en alto. Enzo se acercó a ella con pasos rápidos y decididos. 

—Tendrás una oportunidad… solo una.

—Pero pensé que yo no "encajaba" —dijo ella intentando mostrarse enojada. 

—Las circunstancias han cambiado —la interrumpió, tomándola del brazo para atraerla de nuevo hacia el centro del vestíbulo—. Tengo una emergencia. Debo salir de inmediato y no puedo dejar a mi hija sola con el personal de seguridad, no tienen idea como cuidar a una niña. ¿Aceptas? 

—Está bien, le demostraré que sé hacer bien mi trabajo y no se arrepentirá. 

—Eso espero, porque si algo sale mal, si cuidas mal a mi hija, me pagarás con tu vida.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Elegida por el Rey Alfa Maldito

Elegida por el Rey Alfa Maldito

1.3m Vistas · Completado · Night Owl
—Ninguna mujer sale viva de su cama.
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El Ascenso de la Loba Desterrada

El Ascenso de la Loba Desterrada

1.1m Vistas · Completado · Lily
—¡Lobo blanco! ¡Mata a ese monstruo!

Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.

En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.

Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?

Una cosa sé: ahora es el momento.

He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
El Latido Prohibido

El Latido Prohibido

641.6k Vistas · Completado · Riley
Dicen que tu vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Amor No Dicho del CEO

El Amor No Dicho del CEO

1m Vistas · Completado · Lily Bronte
—¿Quieres mi perdón? —preguntó, mi voz bajando a un tono peligroso.

Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.

—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.

Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.

Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...

Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.

Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
La Noche Antes de Conocerlo

La Noche Antes de Conocerlo

508.5k Vistas · En curso · bjin09036
Dejar que un extraño me destruya en una habitación de hotel.

Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.

Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.


Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.

June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.

Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.

Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.

Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas

La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas

910.7k Vistas · En curso · Becky j
—¡El compañero está aquí!
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.

Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.

El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.

Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
Enamorada del hermano marino de mi novio

Enamorada del hermano marino de mi novio

1.7m Vistas · En curso · Harper Rivers
¿Qué me pasa?

¿Por qué estar cerca de él hace que mi piel se sienta demasiado apretada, como si llevara un suéter dos tallas más pequeño?

Es solo la novedad, me digo firmemente.

Solo la falta de familiaridad de alguien nuevo en un espacio que siempre ha sido seguro.

Me acostumbraré.

Tengo que hacerlo.

Es el hermano de mi novio.

Esta es la familia de Tyler.

No voy a dejar que una mirada fría deshaga eso.

**

Como bailarina de ballet, mi vida parece perfecta—beca, papel protagónico, dulce novio Tyler. Hasta que Tyler muestra su verdadera cara y su hermano mayor, Asher, regresa a casa.

Asher es un veterano de la Marina con cicatrices de batalla y cero paciencia. Me llama "princesa" como si fuera un insulto. No lo soporto.

Cuando una lesión en mi tobillo me obliga a recuperarme en la casa del lago de la familia, me quedo atrapada con ambos hermanos. Lo que comienza como odio mutuo lentamente se convierte en algo prohibido.

Estoy enamorándome del hermano de mi novio.

**

Odio a las chicas como ella.

Consentidas.

Delicadas.

Y aún así—

Aún así.

La imagen de ella de pie en la puerta, apretando más su cárdigan alrededor de sus estrechos hombros, tratando de sonreír a pesar de la incomodidad, no me deja.

Tampoco lo hace el recuerdo de Tyler. Dejándola aquí sin pensarlo dos veces.

No debería importarme.

No me importa.

No es mi problema si Tyler es un idiota.

No es asunto mío si alguna princesita malcriada tiene que caminar a casa en la oscuridad.

No estoy aquí para rescatar a nadie.

Especialmente a ella.

Especialmente a alguien como ella.

Ella no es mi problema.

Y me aseguraré de que nunca lo sea.

Pero cuando mis ojos se posaron en sus labios, quise que fuera mía.
La última oportunidad de la luna morbosa

La última oportunidad de la luna morbosa

539.1k Vistas · En curso · Eve Above Story
Solía ser la hija perfecta para mi padre, casándome con el Alfa Alexander por el beneficio de mi manada, aunque Alexander se negó a marcarme e insistió en que nuestro matrimonio era simplemente un contrato. Luego me convertí en la perfecta Luna para mi esposo Alfa, todavía esperando que algún día pudiera ganar su afecto y seríamos marido y mujer de verdad.
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

907.9k Vistas · En curso · Nyssa Kim
Advertencia de contenido: Escenas explícitas.

—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.

—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—

Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.

—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.

Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.

Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.


Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.

Pero todo fue arrancado.

Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.

¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.

Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.

Lucien. Silas. Claude.

Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.

Lilith se suponía que era un medio para un fin.

Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.

Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.

Tres Alphas.

Una chica sin lobo.

Sin destino. Solo obsesión.

Y cuanto más la prueban,

Más difícil es dejarla ir.
De mejor amigo a prometido

De mejor amigo a prometido

1.7m Vistas · Completado · Page Hunter
Savannah Hart pensó que había superado a Dean Archer —hasta que su hermana, Chloe, anunció que se casaba con él. El mismo hombre que Savannah nunca dejó de amar. El hombre que la dejó con el corazón roto… y que ahora pertenece a su hermana.

Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.

Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.

Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.

Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Cómo No Enamorarme de un Dragón

Cómo No Enamorarme de un Dragón

1.4m Vistas · En curso · Kit Bryan
Nunca me postulé a la Academia para Seres y Criaturas Mágicas.

Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.

Todos menos yo.

Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.

La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.

Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.

Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

499.8k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.