NovelaGO
La tentación del mafioso

La tentación del mafioso

· En curso · 31.8k Palabras

303
Tendencia
303
Vistas
0
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

La vida de Luciana cambia drásticamente cuando debe trabajar como niñera para uno de los hombres más peligrosos del país.

Ella es una mujer dulce, hermosa e inteligente. Que no teme enfrentarse al mismísimo demonio, como suelen llamar a Enzo.

Enzo es un hombre frío, arrogante y peligroso. Nadie puede decirle que no y las traiciones se pagan con sangre.

Para Enzo no hay nada más importante que su hija, ella es su única debilidad, todo hasta que Luciana entra a su vida.

Luciana llega a cambiar la vida de Enzo, sin que ninguno de los dos lo espere.

Ella será su tentación, su debilidad… y él será eso que Luciana no sabía que necesitaba.

Dos polos opuestos, y mucha atracción difícil de contener… ¿Qué podría salir mal?

Capítulo 1

Luciana se sentó en el borde de la calle, las lágrimas estaban a punto de salir rodando por sus mejillas. 

Un día más en el que aún no tenía la suerte de encontrar trabajo. 

El dinero se iba acabando y las medicinas para su padre se estaban agotando con tanta rapidez que sentía como la desesperación comenzaba a aparecer. 

Las opciones se estaban acabando. 

Luciana observó su teléfono, Aurora su amiga la llamó con insistencia.

—¿Cómo estás? —Aurora fue la primera en hablar, ella era la única que conocía a la perfección todo lo que Luciana tenía que luchar para poder sacar a su familia adelante—. ¿Pudiste conseguir algo? 

—No, nada —respondió Luciana con su voz quebrada—. Y yo… no sé qué hacer la verdad. 

—Sabía que eso podía pasar. Llevas varios días. Por eso me adelanté. Mi jefe tiene algunos contactos y hay alguien que necesita una niñera. Tengo entendido que es un empresario.

Luciana se levantó de inmediato con una sonrisa en su rostro. 

—Dime por favor que dijiste que sí —habló Luciana en forma de súplica.

Luciana apretó el teléfono contra su oreja, ignorando el ruido del tráfico de la ciudad que estaba atrás.

—Obvio, puede que sea difícil.  Pero la paga es tres veces lo que ganabas en la cafetería. Mañana mismo empiezas. 

Luciana apretó sus labios con alegría. 

—Sin embargo, debes irte, debes vivir en la casa de esa familia. Pero no te preocupes, yo te ayudaré con tu papá. 

Luciana dio algunos saltos cargados de emoción. 

—Te juro que te pagaré —dijo Luciana con evidente felicidad—. Eres la mejor, te juro Aurora que eres la mejor. 

—Lo sé, soy la mejor… Te va a ir bien, amiga. Te lo mereces. Cuídate mucho y llámame en cuanto veas si el jefe es un viejo amargado o un modelo de revista.

Luciana terminó la llamada.  Iba a conservar ese trabajo, pagaría las deudas de su familia y compraría los medicamentos de su padre. 

Luciana corrió hasta su casa,  guardó algo de ropa en una maleta pequeña y salió rumbo a la dirección que su amiga le dio. 

Antes de irse, se despidió de su padre. El alzheimer estaba deteriorándolo poco a poco. 

Y eran escasas las veces que podía reconocerla.  

Aún así, Luciana buscaba la manera de darle lo mejor. 

El taxi se detuvo frente a una enorme casa, una mansión gigante. 

La seguridad del lugar era bastante exagerada para un empresario. 

Ella ingresó al lugar. Era sombrío, demasiado frío. 

Luciana observó algunas fotografías que estaban sobre una pequeña mesa.  

Entre tanto, Enzo bajó de la camioneta luego de llegar de su fábrica. Estaba completamente estresado, uno de los hombres que trabajaba para él lo había robado. 

Su camisa estaba manchada de sangre. Le había hecho pagar hasta el último centavo con cada golpe que le dio. Y ahora su cuerpo serviría para dejarle una advertencia a cualquiera que se atreviera a quererle jugar sucio.

Él caminó con pasos largos directo a su despacho, sin embargo, algo lo detuvo. 

La miró de arriba a abajo, una mujer joven, con un vestido corto. Su mirada cayó sobre sus piernas sin un poco de disimulo.

Él lamió sus labios, no solía llevar mujeres hasta su casa a menos de que fuera a pasar la noche. Solo las usaba para pasar el rato, las mujeres eran una maldición en su familia, provocaban perdición y eso él lo tenía muy claro. 

—¿Quién eres tú? —Luciana pegó un salto cuando escuchó esa voz ronca detrás de ella. 

—Yo… yo soy la niñera, Luciana Rossi —respondió ella mirándolo a los ojos. 

Aunque la mirada de él, no precisamente estaba en los ojos de ella.

Enzo la miró de nuevo de arriba abajo, el cuerpo delgado, sus ojos azules y aparentemente inocentes. 

—¿La niñera? —él soltó con una risa burlona—. Pedí a alguien experimentado, no voy a poner a Emily en manos de alguien así. Puedes regresar por donde viniste. No te necesito. 

Luciana abrió sus ojos, no podía perder el trabajo sin ni siquiera  haberlo intentado. 

—Pero… señor le aseguro que no tiene argumentos para decir que no soy apta para poder encargarme de su hija. Por algo estoy aquí.

—Si puedo decir que no es apta. Solo mírate. ¿Crees que esa es la forma de vestir?... Tu vestimenta es una falta de respeto a los valores que quiero para mi hija —él hizo una pausa—. ¿Dime algo, viniste para tu primer día de trabajo o hacerme un show personal? Conozco muy bien a las mujeres de tu clase. 

Luciana abrió sus ojos, estaba ofendida. 

No obstante,  en esos momentos esta era la mejor opción. 

—¿Por un vestido? —Luciana sintió que el calor le subía a las mejillas, no de vergüenza, sino de indignación—. He viajado dos horas, he rechazado otras ofertas porque ustedes tenían urgencia —mintió—. Le juro señor que mis valores son los mejores. Y no pienso irme de aquí hasta demostrarlo. 

Enzo subió una de sus cejas. Dio media vuelta para ir directo a su despacho.

—No me interesan tus excusas. Sal ahora mismo antes de que haga que te saquen, a mi nadie me contradice. 

Enzo  le dio la espalda, decidido a borrar su presencia de su casa. Luciana, con los ojos empañados por la rabia, agarró su maleta, había gastado el poco dinero que tenía para poder llegar hasta ahí y ahora… no sabía que hacer.

Ella dio media vuelta, dispuesta a salir de aquel lugar. 

Enzo miró su teléfono antes de atravesar la puerta del despacho. Su expresión, ya de por sí dura, se transformó en una máscara de furia y odio. 

—¿Qué? —cuestionó con voz fría—. ¿Cuántos son?

Hubo un silencio tenso mientras él escuchaba al otro lado de la línea. El aire en la habitación pareció cargarse de incomodidad. Luciana no pudo evitar escuchar. 

—No me importa quiénes sean. Si han pisado mis tierras, no saldrán caminando. Voy para allá. Preparen a los hombres… Y quiero que los tengan allí, veremos si son capaces de verme la cara teniendome al frente. 

Enzo colgó y soltó una maldición entre dientes. Miró hacia arriba, hacia la planta superior, donde su hija de tres años, Emily, dormía la siesta. 

No tenía idea con quien dejar a su hija en esos momentos… no confiaba en nadie. 

—¡Espera! —él llamó su atención.

Ella se giró lentamente, con la barbilla en alto. Enzo se acercó a ella con pasos rápidos y decididos. 

—Tendrás una oportunidad… solo una.

—Pero pensé que yo no "encajaba" —dijo ella intentando mostrarse enojada. 

—Las circunstancias han cambiado —la interrumpió, tomándola del brazo para atraerla de nuevo hacia el centro del vestíbulo—. Tengo una emergencia. Debo salir de inmediato y no puedo dejar a mi hija sola con el personal de seguridad, no tienen idea como cuidar a una niña. ¿Aceptas? 

—Está bien, le demostraré que sé hacer bien mi trabajo y no se arrepentirá. 

—Eso espero, porque si algo sale mal, si cuidas mal a mi hija, me pagarás con tu vida.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Invisible para su Matón

Invisible para su Matón

1.2m Vistas · En curso · sunsationaldee
A diferencia de su hermano gemelo, Jackson, Jessa luchaba con su peso y tenía muy pocos amigos. Jackson era un atleta y el epítome de la popularidad, mientras que Jessa se sentía invisible. Noah era el chico más popular de la escuela—carismático, bien querido y, sin duda, guapo. Para empeorar las cosas, él era el mejor amigo de Jackson y el mayor acosador de Jessa. Durante su último año, Jessa decide que es hora de ganar confianza en sí misma, encontrar su verdadera belleza y dejar de ser la gemela invisible. A medida que Jessa se transformaba, comienza a llamar la atención de todos a su alrededor, especialmente de Noah. Noah, inicialmente cegado por su percepción de Jessa como simplemente la hermana de Jackson, empezó a verla bajo una nueva luz. ¿Cómo se convirtió en la mujer cautivadora que invadía sus pensamientos? ¿Cuándo se convirtió en el objeto de sus fantasías? Acompaña a Jessa en su viaje de ser la broma de la clase a una joven segura y deseable, sorprendiendo incluso a Noah al revelar la increíble persona que siempre ha sido por dentro.
De mejor amigo a prometido

De mejor amigo a prometido

1.5m Vistas · En curso · Page Hunter
Savannah Hart pensó que había superado a Dean Archer —hasta que su hermana, Chloe, anunció que se casaba con él. El mismo hombre que Savannah nunca dejó de amar. El hombre que la dejó con el corazón roto… y que ahora pertenece a su hermana.

Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.

Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.

Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.

Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Después de Una Noche con el Alfa

Después de Una Noche con el Alfa

504.2k Vistas · Completado · Sansa
Una Noche. Un Error. Una Vida de Consecuencias.

Pensé que estaba esperando el amor. En cambio, fui tomada por una bestia.

Mi mundo debía florecer en el Festival de Luna Llena de Moonshade Bay—champán burbujeando en mis venas, una habitación de hotel reservada para Jason y para mí, finalmente cruzar esa línea después de dos años. Me había puesto lencería de encaje, dejé la puerta abierta y me acosté en la cama, con el corazón latiendo de emoción nerviosa.

Pero el hombre que se subió a mi cama no era Jason.

En la habitación completamente oscura, ahogada en un aroma embriagador y especiado que me mareaba, sentí manos—urgentes, ardientes—quemando mi piel. Su grueso y palpitante miembro presionó contra mi húmeda entrepierna, y antes de que pudiera jadear, él empujó fuerte, desgarrando mi inocencia con fuerza despiadada. El dolor ardía, mis paredes se contraían mientras arañaba sus hombros de hierro, ahogando sollozos. Sonidos húmedos y resbaladizos resonaban con cada golpe brutal, su cuerpo implacable hasta que tembló, derramándose caliente y profundo dentro de mí.

—Eso fue increíble, Jason—logré decir.

—¿Quién diablos es Jason?

Mi sangre se volvió hielo. La luz iluminó su rostro—Brad Rayne, Alfa del Clan Moonshade, un hombre lobo, no mi novio. El horror me ahogó al darme cuenta de lo que había hecho.

¡Corrí por mi vida!

Pero semanas después, me desperté embarazada de su heredero.

Dicen que mis ojos heterocromáticos me marcan como una verdadera pareja rara. Pero no soy lobo. Soy solo Elle, una nadie del distrito humano, ahora atrapada en el mundo de Brad.

La mirada fría de Brad me clava: —Llevas mi sangre. Eres mía.

No hay otra opción para mí que elegir esta jaula. Mi cuerpo también me traiciona, deseando a la bestia que me arruinó.

ADVERTENCIA: Solo para lectores maduros
El Ascenso de la Loba Desterrada

El Ascenso de la Loba Desterrada

714.8k Vistas · Completado · Lily
—¡Lobo blanco! ¡Mata a ese monstruo!

Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.

En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.

Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?

Una cosa sé: ahora es el momento.

He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
Sobornando la Venganza del Multimillonario

Sobornando la Venganza del Multimillonario

2.3m Vistas · Completado · Tatienne Richard
Liesl McGrath es una artista en ascenso, pero durante ocho años se enfoca en su esposo como una pareja devota, ajustando su vida y su carrera para que él logre su objetivo de convertirse en CEO antes de los treinta.

Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.

Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.

Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.

Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
Elegida por el Rey Alfa Maldito

Elegida por el Rey Alfa Maldito

650.3k Vistas · Completado · Night Owl
—Ninguna mujer sale viva de su cama.
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El regreso de la princesa de la mafia

El regreso de la princesa de la mafia

1m Vistas · Completado · Tonje Unosen
Talia había estado viviendo con su madre, hermanastra y padrastro durante años. Un día finalmente se aleja de ellos. De repente, descubre que tiene más familia allá afuera y que hay muchas personas que realmente la aman, ¡algo que nunca había sentido antes! Al menos no como ella puede recordar. Tiene que aprender a confiar en los demás, lograr que sus nuevos hermanos la acepten tal como es.
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

574.2k Vistas · En curso · Nyssa Kim
Advertencia de contenido: Escenas explícitas.

—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.

—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—

Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.

—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.

Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.

Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.


Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.

Pero todo fue arrancado.

Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.

¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.

Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.

Lucien. Silas. Claude.

Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.

Lilith se suponía que era un medio para un fin.

Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.

Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.

Tres Alphas.

Una chica sin lobo.

Sin destino. Solo obsesión.

Y cuanto más la prueban,

Más difícil es dejarla ir.
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

431.6k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja

El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja

562.3k Vistas · Completado · Ray Nhedicta
No puedo respirar. Cada caricia, cada beso de Tristan incendiaba mi cuerpo, ahogándome en una sensación que no debería haber deseado—especialmente esa noche.

—Eres como una hermana para mí.

Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.

No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.

Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.

No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.

Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.

Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.

Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.

Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.

Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.

Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.

Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.

Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.

Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.

Es Tristan.

Y no es el chico que dejé atrás.

Es un motociclista.

Un Alfa.

Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
De Substituta a Reina

De Substituta a Reina

1.4m Vistas · Completado · Hannah Moore
Durante tres años, Sable amó al Alfa Darrell con todo lo que tenía, gastando su salario para mantener su hogar mientras la llamaban huérfana y cazafortunas. Pero justo cuando Darrell estaba a punto de marcarla como su Luna, su exnovia regresó, enviándole un mensaje: "No llevo ropa interior. Mi avión aterriza pronto—ven a recogerme y fóllame de inmediato."

Con el corazón roto, Sable descubrió a Darrell teniendo sexo con su ex en su cama, mientras transfería en secreto cientos de miles para mantener a esa mujer.

Lo peor fue escuchar a Darrell reírse con sus amigos: —Es útil—obediente, no causa problemas, se encarga de las tareas del hogar, y puedo follarla cuando necesito alivio. Básicamente es una sirvienta con beneficios. Hizo gestos groseros de empuje, provocando las carcajadas de sus amigos.

Desesperada, Sable se fue, reclamó su verdadera identidad y se casó con su vecino de la infancia—el Rey Lycan Caelan, nueve años mayor que ella y su compañero predestinado. Ahora Darrell intenta desesperadamente recuperarla. ¿Cómo se desarrollará su venganza?

De sustituta a reina—¡su venganza acaba de comenzar!
El Remedio de Medianoche del CEO

El Remedio de Medianoche del CEO

286.1k Vistas · Completado · CalebWhite
Pensaron que podían destruirme. Estaban equivocados.

Mi nombre es Aria Harper, y acabo de atrapar a mi prometido Ethan acostándose con mi hermanastra Scarlett en nuestra cama. Mientras mi mundo se desmoronaba, ellos planeaban robarme todo—mi herencia, el legado de mi madre, incluso la empresa que debería ser mía.

Pero no soy la chica ingenua que creen que soy.

Entra Devon Kane—once años mayor, peligrosamente poderoso, y exactamente el arma que necesito. Un mes. Un trato secreto. Usar su influencia para salvar mi empresa mientras descubro la verdad sobre la "muerte" de mi madre Elizabeth y la fortuna que me robaron.

El plan era simple: fingir mi compromiso, seducir información de mis enemigos, y salir limpia.

Lo que no esperaba? Este multimillonario insomne que solo puede dormir cuando estoy en sus brazos. Lo que él no esperaba? Que su arreglo conveniente se convertiría en su obsesión.

A la luz del día, es un maestro de la indiferencia—su mirada deslizándose más allá de mí como si no existiera. Pero cuando cae la noche, está levantando mi vestido de encaje, sus manos reclamando mis pechos a través del material transparente, su boca encontrando el pequeño lunar en mi clavícula.

—Eso es—susurra contra mi piel, con la voz tensa y ronca—. Dios, te sientes increíble.

Ahora las líneas están borrosas, las apuestas son más altas, y todos los que me traicionaron están a punto de aprender lo que sucede cuando subestiman a Aria Harper.

La venganza nunca se sintió tan bien.