NovelaGO
La tentación del mafioso

La tentación del mafioso

Gio Escritor · En curso · 291.2k Palabras

303
Tendencia
7.9k
Vistas
483
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

La vida de Luciana cambia drásticamente cuando debe trabajar como niñera para uno de los hombres más peligrosos del país.

Ella es una mujer dulce, hermosa e inteligente. Que no teme enfrentarse al mismísimo demonio, como suelen llamar a Enzo.

Enzo es un hombre frío, arrogante y peligroso. Nadie puede decirle que no y las traiciones se pagan con sangre.

Para Enzo no hay nada más importante que su hija, ella es su única debilidad, todo hasta que Luciana entra a su vida.

Luciana llega a cambiar la vida de Enzo, sin que ninguno de los dos lo espere.

Ella será su tentación, su debilidad… y él será eso que Luciana no sabía que necesitaba.

Dos polos opuestos, y mucha atracción difícil de contener… ¿Qué podría salir mal?

Capítulo 1

Luciana se sentó en el borde de la calle, las lágrimas estaban a punto de salir rodando por sus mejillas. 

Un día más en el que aún no tenía la suerte de encontrar trabajo. 

El dinero se iba acabando y las medicinas para su padre se estaban agotando con tanta rapidez que sentía como la desesperación comenzaba a aparecer. 

Las opciones se estaban acabando. 

Luciana observó su teléfono, Aurora su amiga la llamó con insistencia.

—¿Cómo estás? —Aurora fue la primera en hablar, ella era la única que conocía a la perfección todo lo que Luciana tenía que luchar para poder sacar a su familia adelante—. ¿Pudiste conseguir algo? 

—No, nada —respondió Luciana con su voz quebrada—. Y yo… no sé qué hacer la verdad. 

—Sabía que eso podía pasar. Llevas varios días. Por eso me adelanté. Mi jefe tiene algunos contactos y hay alguien que necesita una niñera. Tengo entendido que es un empresario.

Luciana se levantó de inmediato con una sonrisa en su rostro. 

—Dime por favor que dijiste que sí —habló Luciana en forma de súplica.

Luciana apretó el teléfono contra su oreja, ignorando el ruido del tráfico de la ciudad que estaba atrás.

—Obvio, puede que sea difícil.  Pero la paga es tres veces lo que ganabas en la cafetería. Mañana mismo empiezas. 

Luciana apretó sus labios con alegría. 

—Sin embargo, debes irte, debes vivir en la casa de esa familia. Pero no te preocupes, yo te ayudaré con tu papá. 

Luciana dio algunos saltos cargados de emoción. 

—Te juro que te pagaré —dijo Luciana con evidente felicidad—. Eres la mejor, te juro Aurora que eres la mejor. 

—Lo sé, soy la mejor… Te va a ir bien, amiga. Te lo mereces. Cuídate mucho y llámame en cuanto veas si el jefe es un viejo amargado o un modelo de revista.

Luciana terminó la llamada.  Iba a conservar ese trabajo, pagaría las deudas de su familia y compraría los medicamentos de su padre. 

Luciana corrió hasta su casa,  guardó algo de ropa en una maleta pequeña y salió rumbo a la dirección que su amiga le dio. 

Antes de irse, se despidió de su padre. El alzheimer estaba deteriorándolo poco a poco. 

Y eran escasas las veces que podía reconocerla.  

Aún así, Luciana buscaba la manera de darle lo mejor. 

El taxi se detuvo frente a una enorme casa, una mansión gigante. 

La seguridad del lugar era bastante exagerada para un empresario. 

Ella ingresó al lugar. Era sombrío, demasiado frío. 

Luciana observó algunas fotografías que estaban sobre una pequeña mesa.  

Entre tanto, Enzo bajó de la camioneta luego de llegar de su fábrica. Estaba completamente estresado, uno de los hombres que trabajaba para él lo había robado. 

Su camisa estaba manchada de sangre. Le había hecho pagar hasta el último centavo con cada golpe que le dio. Y ahora su cuerpo serviría para dejarle una advertencia a cualquiera que se atreviera a quererle jugar sucio.

Él caminó con pasos largos directo a su despacho, sin embargo, algo lo detuvo. 

La miró de arriba a abajo, una mujer joven, con un vestido corto. Su mirada cayó sobre sus piernas sin un poco de disimulo.

Él lamió sus labios, no solía llevar mujeres hasta su casa a menos de que fuera a pasar la noche. Solo las usaba para pasar el rato, las mujeres eran una maldición en su familia, provocaban perdición y eso él lo tenía muy claro. 

—¿Quién eres tú? —Luciana pegó un salto cuando escuchó esa voz ronca detrás de ella. 

—Yo… yo soy la niñera, Luciana Rossi —respondió ella mirándolo a los ojos. 

Aunque la mirada de él, no precisamente estaba en los ojos de ella.

Enzo la miró de nuevo de arriba abajo, el cuerpo delgado, sus ojos azules y aparentemente inocentes. 

—¿La niñera? —él soltó con una risa burlona—. Pedí a alguien experimentado, no voy a poner a Emily en manos de alguien así. Puedes regresar por donde viniste. No te necesito. 

Luciana abrió sus ojos, no podía perder el trabajo sin ni siquiera  haberlo intentado. 

—Pero… señor le aseguro que no tiene argumentos para decir que no soy apta para poder encargarme de su hija. Por algo estoy aquí.

—Si puedo decir que no es apta. Solo mírate. ¿Crees que esa es la forma de vestir?... Tu vestimenta es una falta de respeto a los valores que quiero para mi hija —él hizo una pausa—. ¿Dime algo, viniste para tu primer día de trabajo o hacerme un show personal? Conozco muy bien a las mujeres de tu clase. 

Luciana abrió sus ojos, estaba ofendida. 

No obstante,  en esos momentos esta era la mejor opción. 

—¿Por un vestido? —Luciana sintió que el calor le subía a las mejillas, no de vergüenza, sino de indignación—. He viajado dos horas, he rechazado otras ofertas porque ustedes tenían urgencia —mintió—. Le juro señor que mis valores son los mejores. Y no pienso irme de aquí hasta demostrarlo. 

Enzo subió una de sus cejas. Dio media vuelta para ir directo a su despacho.

—No me interesan tus excusas. Sal ahora mismo antes de que haga que te saquen, a mi nadie me contradice. 

Enzo  le dio la espalda, decidido a borrar su presencia de su casa. Luciana, con los ojos empañados por la rabia, agarró su maleta, había gastado el poco dinero que tenía para poder llegar hasta ahí y ahora… no sabía que hacer.

Ella dio media vuelta, dispuesta a salir de aquel lugar. 

Enzo miró su teléfono antes de atravesar la puerta del despacho. Su expresión, ya de por sí dura, se transformó en una máscara de furia y odio. 

—¿Qué? —cuestionó con voz fría—. ¿Cuántos son?

Hubo un silencio tenso mientras él escuchaba al otro lado de la línea. El aire en la habitación pareció cargarse de incomodidad. Luciana no pudo evitar escuchar. 

—No me importa quiénes sean. Si han pisado mis tierras, no saldrán caminando. Voy para allá. Preparen a los hombres… Y quiero que los tengan allí, veremos si son capaces de verme la cara teniendome al frente. 

Enzo colgó y soltó una maldición entre dientes. Miró hacia arriba, hacia la planta superior, donde su hija de tres años, Emily, dormía la siesta. 

No tenía idea con quien dejar a su hija en esos momentos… no confiaba en nadie. 

—¡Espera! —él llamó su atención.

Ella se giró lentamente, con la barbilla en alto. Enzo se acercó a ella con pasos rápidos y decididos. 

—Tendrás una oportunidad… solo una.

—Pero pensé que yo no "encajaba" —dijo ella intentando mostrarse enojada. 

—Las circunstancias han cambiado —la interrumpió, tomándola del brazo para atraerla de nuevo hacia el centro del vestíbulo—. Tengo una emergencia. Debo salir de inmediato y no puedo dejar a mi hija sola con el personal de seguridad, no tienen idea como cuidar a una niña. ¿Aceptas? 

—Está bien, le demostraré que sé hacer bien mi trabajo y no se arrepentirá. 

—Eso espero, porque si algo sale mal, si cuidas mal a mi hija, me pagarás con tu vida.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Poseída por el SEAL de la Marina

Poseída por el SEAL de la Marina

217.7k Vistas · Completado · Lin Daniels
ADVERTENCIA!!!!!!!NO APTO PARA MENORES DE DIECIOCHO AÑOS. CONTENIDO EXPLÍCITO********************************************Me mete dos dedos en la boca.

—Chupa. Déjamelos bien húmedos.

No sé por qué hago lo que este hombre me dice cuando me ordena cosas, pero obedezco todas y cada una de las veces y le chupo esos dedos como si me fuera la vida en ello.

Mis muslos empiezan a temblar cuando oigo que baja la cremallera, porque sé lo que pasará después. Se meterá dentro de mí, tan profundo que no le quedará adónde más ir, y me dejará ardiendo viva.

—No muevas las manos cuando yo quite las mías. ¿Me entiendes? Si desobedeces, te ataré y te dejaré aquí hasta que tus padres vengan a buscarte y te encuentren llena hasta el borde de mi semen.***************************************Alguien me está siguiendo.

Estuve a punto de que me asaltaran, o quizá podría haber pasado algo incluso peor.

Pero hubo un tipo que me salvó, como un superhéroe moderno, con un casco negro.

Debería haberme aterrado cuando le cortó la garganta a mi atacante y luego asintió hacia mí, esperando a que entrara a salvo en mi coche, y apoyó la mano en mi ventanilla.

En vez de sentir miedo, me siento...

Excitada.

Viva.

Y me muero por sentirlo otra vez.

Así que hago lo que nadie en su sano juicio haría. Recorro las calles de la ciudad cuando debería estar en la cama, descansando, solo esperando otra mirada de mi rescatador.

Él no decepciona.

Me acorrala y me hace sentir cosas que no debería estar sintiendo porque estoy en una relación.

Anhelo su contacto; abro las piernas cuando debería usarlas para correr muy, muy lejos.

Alguien me está siguiendo.

Y me gusta.
¡Vendida! Al Don Grizzly

¡Vendida! Al Don Grizzly

743k Vistas · Completado · Tatienne Richard
Cuando Alcee Mariani cumple veintiún años, sabe que su tiempo se ha acabado. Su familia ha arreglado su matrimonio desde que tenía doce años con el futuro Don de la familia Lozano, Torquato "El Oso" Lozano. Se rumorea que es frío, cruel y despiadado, y es diez años mayor que ella.

Vender su virginidad en línea es una forma segura de asegurarse de que El Oso cancele el acuerdo, y cuando le informa a su padre que la ha vendido al mejor postor y nunca obtuvo su nombre real, el contrato se termina, pero también lo hace su relación con su propia familia.

Seis años después, ya no es la querida principessa de la familia Mariani, sino la madre soltera de un niño de cinco años que tiene un parecido asombroso con el hombre a quien vendió su inocencia.

Torquato Lozano ha buscado a la mujer que lo dejó plantado después de una increíble noche de pasión hace casi seis años. Cuando se topa con ella en una empresa recién adquirida, trabajando como técnica de IT, se sorprende al descubrir que es la mujer con la que su familia arregló su matrimonio hace tantos años. Una revisión de su expediente le revela que no se fue de su encuentro todas esas noches atrás con las manos vacías. Su pequeño hijo es la viva imagen de él, hasta en su tamaño imponente.

Cuando la familia de Alcee se da cuenta de que están perdiendo una lucrativa alianza financiera de la que deberían haber sido parte, comienza una guerra. Con enemigos apareciendo en cada esquina, Alcee y Torquato necesitarán dejar el pasado atrás y trabajar juntos para mantener a su hijo con vida. Su pasión se reavivará mientras luchan por mantener a su familia a salvo y forjar un nuevo poder para tomar el control del inframundo criminal de Nueva York.
La Reina Lunar

La Reina Lunar

59.2k Vistas · Completado · Netty Writes
Lyric nunca fue débil; solo estaba desprotegida. Traicionada por su propia sangre, torturada y dejada a morir, sobrevive lo suficiente para despertar a la verdad de quién es: la hija renacida de la Diosa de la Luna y la loba más poderosa que existe.

Cole, su pareja destinada, permanece a su lado mientras ella regresa a una manada que le falló. Lyric no busca caos ni crueldad; busca justicia. Cada herida que le infligieron tendrá respuesta. Cada traición se pagará.

A medida que los enemigos caen y el destino se revela, Lyric se alza como Reina Lunar, decidida a proteger a los inocentes y castigar a los culpables. Esta no es una historia de oscuridad devorando a una chica; es la historia de una mujer recuperando su poder.

Un romance de hombres lobo crudo y emotivo, lleno de venganza, destino y un amor inquebrantable.
¡Mate!

¡Mate!

21.6k Vistas · Completado · Angie Pichardo
Gia es una licántropa fuerte, rápida y perceptiva, hija del alfa de la manada. Desde pequeña, ha demostrado habilidades sobresalientes, pero su vida da un giro inesperado cuando Gael, el lobo más codiciado y poderoso de la manada, es rescatado por su padre y llevado a vivir a su casa. Desde su llegada, Gael siente una necesidad protectora hacia Gia, deseando enseñarle todo lo necesario para que sobreviva.
Sin embargo, la tranquilidad de su relación se ve quebrantada una noche, cuando Gia lo descubre besando a su mejor amiga en una fiesta. Su loba, en un grito interior, le asegura que él es su mate, pero Gael niega cualquier vínculo más allá de la amistad.
¿Será que Gia está cediendo a la obsesión y fantaseando con su conexión, o realmente está destinada a estar con Gael?
Conociendo a mi papá millonario

Conociendo a mi papá millonario

21.1k Vistas · Completado · Sergio Rocha
Ciara Edevane es una madre soltera que sobrevive la vida junto a su pequeño hijo Ethan, dándose a la fuga después de dormir con aquel apuesto y arrogante millonario, le oculto un gran secreto. Arlen Chadburn es un playboy millonario y CEO que lleva años buscando a aquella mujer con la que durmió una sola noche, y a la que nunca logro olvidar a pesar de los años. Mamá, ¿Quién es mi papá? Aquella pregunta inocente finalmente tendría una respuesta. El destino caprichoso, los hará reunirse en el lugar menos pensado, pero, ¿Qué pasará cuando Arlen descubra que aquel pequeño tiene sus mismos ojos y su edad coincide con los años que ha pasado buscando a la mujer de sus sueños? El amor cruzara fronteras no antes pensadas y lograra un milagro que se creía perdido.
Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca

Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca

49.6k Vistas · Completado · theresachipps
Trixie tenía doce años cuando sus padres, la Luna y el alfa de la manada, fueron asesinados en un ataque de rebeldes… o lo que ella creía que había sido un ataque de rebeldes. Como era hija única, la única heredera, debería haber sido la siguiente en la línea para ocupar el puesto de alfa. Pero, como solo tenía doce años, su tío asumió el cargo de alfa.

Durante cinco años, su tío y su familia la han maltratado. La despojaron de su título. Ha intentado constantemente robarle la herencia que sus padres le dejaron. Como el tiempo no está de su lado, su tío Melvin la inscribe en el torneo anual que se celebrará en el palacio, donde planea por fin acabar con Trixie y finalmente hacerse con su dinero.

La suerte de Trixie cambia cuando encuentra a sus compañeros de vida: los reyes licántropos gemelos.
Bethany: Su Pequeña Loba

Bethany: Su Pequeña Loba

301.6k Vistas · En curso · Becky J
Bethany tiene 14 años y es hija de un guerrero en la manada Moonshine. Su vida es perfecta hasta esa noche que pone su mundo patas arriba. Unos renegados atacan su manada, dejándola sola para cuidarse a sí misma y a su sobrina de 6 meses, Bella. Logra escapar de la manada a salvo, pero ¿por cuánto tiempo? Hay alguien que quiere a Bethany como su compañera y está dispuesto a hacer cualquier cosa para conseguirla.

Tan pronto como Bethany piensa que está segura, se equivoca una y otra vez. ¿Cómo logrará escapar de la oscuridad que acecha? ¿Será obligada a ser la compañera de alguien o hay alguien ahí fuera que pueda salvarla?

Orden de lectura recomendado de la serie El Pequeño Lobo
Amada por el Gamma ~ La historia de Jack y Ashley
Su Pequeño Lobo ~ La historia de Liam y Bethany
Destinada al Alfa Que Me Mató

Destinada al Alfa Que Me Mató

32.7k Vistas · Completado · Sherry
—Violet Goldcrest —la voz de Daemon fue un trueno, vibrando a través del suelo empapado y metiéndoseme en los huesos—. Has fracasado como Luna.

Me arrodillé en el lodo, con la agonía del rechazo desgarrándome por dentro mientras lo veía alejarse junto a Celeste, embarazada.

—Yo, Daemon Blackwood —entonó con frialdad—, te rechazo como mi pareja.

Lo había amado durante diez años… hasta que me humilló en una Ceremonia de Rechazo pública, me abandonó por otra mujer y le declaró la guerra a mi manada. Mis padres murieron protegiéndome. Yo morí sola, hecha pedazos por su traición.

Entonces desperté… tres años antes.

Esta vez, se acabó rogar por su amor.

—Hagamos una apuesta, Daemon —digo cuando desestima mi oferta de romper nuestro vínculo—. Pronto no solo aceptarás este rechazo: lo vas a suplicar.

Me mira con un desprecio helado.

—Yo. No. Suplico.

Suspiro. Como la que ya vivió esto, sé lo que viene. Daemon conocerá a su verdadera pareja, se enamorará perdidamente de ella y por fin me dejará libre. Lo único que tengo que hacer es esperar.

Pero entonces… las cosas se ponen raras.

El hombre que antes pasaba meses lejos de mí ahora vigila cada uno de mis movimientos. Me interroga sobre otros machos. Y cuando de verdad conoce a Celeste, no me rechaza a mí, como se supone que debe hacerlo.

La rechaza a ella.
Pecado Adoptivo

Pecado Adoptivo

451.3k Vistas · Completado · Lin Daniels
¡¡¡ADVERTENCIA. ESTO ES UN DRAMA UNIVERSITARIO, PERO TEN EN CUENTA QUE TODAS MIS HISTORIAS SON UN POCO OSCURAS Y LOS PERSONAJES A VECES SON CUESTIONABLES. SIGUE ADELANTE SI QUIERES ALGO SEXY, PERO TAMBIÉN DULCE!!!

Que me aceptaran en una de las universidades más prestigiosas del país es un sueño hecho realidad, sobre todo porque mi hermano adoptivo ya está allí y es la estrella revelación del fútbol americano.

Es todo lo que siempre he querido...

Hasta que todos mis sueños se hacen pedazos.

Mi “hermano” me odia.

No es el mismo chico que salió de nuestra casa camino a la grandeza. No quiere saber nada de mí y me trata peor que a su enemigo.

Hasta que lo veo con una chica.

Y entonces ya no se ve como mi hermano.

Se ve como el atractivo deportista por el que todas las chicas del campus se derriten.

Esto está mal.

No debería mirarlo de esta manera.

Y él no debería tocarme como si estuviera listo para devorarme.

Es mi hermano.

¿O no?

Las líneas se difuminan y los cimientos bajo mis pies se tambalean entre la lujuria y el pecado.

Se susurran secretos sobre piel febril, se comparten besos prohibidos en rincones oscuros.

Pero nunca es suficiente.

Necesito más.
Alpha at the Door (versión editada)

Alpha at the Door (versión editada)

20.1k Vistas · Completado · RainHero21
Un escalofrío recorrió mi espalda al ver al lobo caer al suelo, sangrando. Otro fuerte gruñido de dolor.

—Ese es el último de ustedes, Cascata —dijo el hombre, mirando al lobo. Disparó de nuevo antes de escapar al final del oscuro callejón.

La tía Rita me dijo que nunca creyera en los hombres lobo. Eran malvados y desagradables.

Pero miré al lobo muy herido. Simplemente no podía dejar que alguien muriera frente a mí.


Corriendo por el oscuro callejón tenuemente iluminado, de nuevo. Miré hacia atrás con cautela. La bestia marrón de furia me estaba persiguiendo. Gruñendo en la oscuridad, estaba decidido a atraparme. Gemí y me giré, concentrándome en mi escape. No quería morir esta noche.

—¡Corre, Veera! —gritó Leo, pero luego lo vi ser arrastrado a las sombras por un par de guantes negros.

Habían pasado cinco largos años desde que había visto esos ojos brillantes.

No había tenido esta pesadilla por un tiempo. Soñaba con él después de esa noche. Me perseguían, atrapaban y secuestraban en los sueños, pero esta noche se sentía tan diferente.


—Si te comportas, te dejaré ir.

Veera miró a su secuestrador y levantó una ceja. Quería maldecirlo, pero se dio cuenta de que no sería prudente, ya que él era un Alfa a quien había salvado del borde de la muerte hace cinco años. Además, estaba atada a la silla y su boca había sido tapada nuevamente, ya que se había asustado y le había gritado como cualquier víctima normal en una película de suspenso.

Por favor, tenga en cuenta que esta es una versión editada de AATD, la historia y el contenido serán los mismos que en la original.

Lectura madura 18+

Alpha at the Door 2020 Por RainHero21 ©
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

1.1m Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
LA OBSESIÓN DE ALEXANDER

LA OBSESIÓN DE ALEXANDER

179.8k Vistas · En curso · Shabs Shabs
—¿Me estás vendiendo? —Mi padre ni siquiera podía mirarme a los ojos—. Solas ofreció la mayor cantidad.

Me tambaleé hacia atrás, pero Alexander Dimitri me agarró, su gran mano apretando posesivamente mi garganta. Empujó a mi padre contra la pared.

—Ella es mía —gruñó Alexander—. Soy el único que puede abrirle las piernas.

Me arrastró hasta su coche, arrojándome al asiento trasero. Se subió encima de mí, su pesado cuerpo inmovilizándome.

—Tu padre te vendió para ser una puta, Alina —susurró, mordisqueando mi lóbulo—. Pero ahora eres mi puta.

Frotó su erección contra mi clítoris a través de mi delgado vestido.

—Y te voy a usar cada noche hasta que tu deuda esté pagada —su mano rasgó mis bragas a un lado—. Empezando ahora mismo.


En un mundo de crímenes de alto riesgo, traiciones y alianzas peligrosas, Alina Santini se encuentra atrapada entre la lealtad a su padre y la ira del hombre más despiadado que ha conocido—Alexander Dimitri. Su padre, Arthur, es un jugador con una tendencia a hacer enemigos y una deuda tan grande que podría costarles todo. Cuando Alexander irrumpe en la vida de Alina, con un arma en mano y venganza en sus fríos ojos grises, le da un ultimátum escalofriante: devolver el dinero robado, o tomará lo que Arthur más aprecia.

Pero Alexander no es solo un hombre que cobra deudas—es un depredador que se alimenta de poder y control, y Alina acaba de entrar en su mira. Creyendo que Alina es valiosa para su padre, la toma como pago, pensando que es una ficha de negociación para saldar la deuda.