Capítulo 335 Capítulo 335

El joven guardia estaba pálido, peor que un cadáver, temblando de pies a cabeza mientras la sombra de Federico descendía las escaleras centrales con pasos lentos y pesados.

—Jefe... por favor... —suplicó el muchacho, cayendo de rodillas sobre el suelo al ver la mirada de su jefe—. ¡Yo no sabía! ¡Le...

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