Capítulo 106 Sin aplausos

Bob se cayó.

Tenía un pescado entre los brazos.

Se desmayó en un charco turbio en el mercado, rodeado de curiosos.

El pescado que sostenía tenía los ojos brillantes; abría y cerraba la boca, mientras la cola aleteaba por instinto, en su último forcejeo.

Nadie llamó a una ambulancia, no por norma...

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