Capítulo 3 1 Control total 1/2

VIOLET SWAN

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La noche anterior, definitivamente ha sido una que prefiero no recordar jamás en mi vida. He llegado a casa y el olor a tocino me hace agua la boca.

— Ezra — llamo, esperando su respuesta, pero simplemente no pasa nada. Entro a la cocina y lo veo allí, sentado, esperandome con un semblante serio — ¿Porqué no respondes? — Creí que no estabas — digo por inercia y al ver lo que se viene a continuación prefiero tomar asiento frente a mi padre, esperando sus palabras.

«Lo único que no tienes que decirle, es que estabas con ya sabes quién» pienso, esperando lo que tenga que decir mi padre.

— He recibido una llamada de tu hermano, Violet — suelta — Me dice que está preocupado porqué no llegaste a casa — me quedo callada esperando que continúe — ¿Que estabas haciendo? Sabes perfectamente que no me gusta que estés por allí tú sola, me habías dicho que…

— Si, ya sé lo que dije — me levanto molesta de la mesa, no hay necesidad de que me recuerde las cosas — ¡Ya no soy una niña, sé cuidarme muy bien sola! — desvío la mirada harta de su sobreprotección.

Entiendo que mi padre quiera cuidarme y protegerme, pero muchas veces su protección me asfixia la forma en como lo hace. Es hora de que entienda que ya estoy grande.

— ¡No me hables de esa manera, jovencita! — se exalta enojado — ¿Dónde estuviste toda la jodida noche? — su tono es exigente cada vez más.

— ¡Estuve en casa de una amiga! — suelto cansada de ser tratada como una pequeña. Mi padre tiene la absurda idea de creer que puedo ser la luna de Aarón y por eso es que me protege tanto.

Lo cuál no tiene sentido, en este puedo donde vivimos, soy terriblemente ignorada por todos los lobos y más al ser una mestiza, así que debe saber que no corro ningún peligro, mucho menos con alguien como él. Además, sé defenderme perfectamente bien.

— Solo me preocupo por ti, Violet — su tono de voz ahora es un poco más suave, menos autoritario y con un tinte de preocupación — Eres mi pequeña y también la futura luna de la manada…

— ¡Ya basta con esa tontería, papá! — no quiero ser grosera con mi padre, al fin de cuenta no es su culpa ver cosas de forma diferente a las que yo veo — Sabes muy bien que Aarón me ha rechazado — le recuerdo y sabes mejor que nadie, que ningún Alfa quiere que sea su compañera — digo exasperada.

Sin decir nada más, me voy directamente a mi habitación. Al entrar cierro la puerta detrás de mí de un portazo y le coloco el seguro. ¡Tragame tierra y nunca más vuelvas a escupirme en Grayville! este pueblo me ha consumido por completo así que me lanzo sobre la cama mirando hacía el techo.

— No volvere a caer en tus estupidas trampas — refuto en voz baja dentro de mi habitación — No volverás a humillarme de nuevo Connor — me hago un ovillo sobre la cama y por más que finja que no me duele su rechazo, esta coraza es una mentira, ya que sus palabras son cómo esos grandes colmillos que se clavan en tú piel perforando tu carne y desgarrandola lenta y dolorosamente.

Cierro los ojos un momento cuando mi teléfono comienza a sonar. Es mejor que responda, si no Lanny, mi histérica amiga no dejará de insistir.

— Lanny — respondo, intentando que no se me note que he estado llorando como una estúpida toda la noche.

— ¡No lo puedo creer, eres la envidia de todo el pueblo! — chilla de inmediato y aparto el aparato ya que su entusiasmo me aturde los oídos.

— No entiendo lo que quieres decir — digo confundida y extrañada, de inmediato mi amiga responde.

— He dicho que eres famosa, Violet — repite — Todos saben que saliste con Aarón Connor a un restaurante super elegante toda la noche, los vieron salir juntos de allí y las personas aseguran que el futuro líder de la manada — suena tan emocionada — ¡Ha conseguido a su luna!

Siento como todo se revuelve en mi interior con la noticia y me muerdo el labio inferior ante sus palabras. No, esto tiene que ser una mentira, lo que dice mi amiga está alejado de la gran realidad. Aarón, se cortaría un brazo antes de aceptar que soy su mate, es un alfa muy engreido y es evidente que no soy para él.

— Violet, ¿sigues en línea? ¿Acaso no acabas de escuchar lo que he dicho?

— S-si estoy aquí — titubeo regresando a mi absurda realidad — Oye Lanny, disculpa es que hoy no puedo ir a trabajar, sería bueno que inventaras algo, lo que sea para, incluso puedes decir que estoy enferma — mi tono de voz es de súplica.

No puedo creer que la mala suerte me acompañe, no se trata de unos rumores totalmente falsos, para mí desgracia trabajo como secretaria en una de las sedes de la constructora Alpha Connor. Todo en este maldito pueblo le pertenece a la familia Connor, a decir verdad.

— Con respecto a tu puesto de secretaría quería decirte algo, amiga — dice Lanny en un tono juguetón acompañado de una risita pícara que me quita todas las esperanzas de que esto termine bien y menos que pueda tener un día libre — Resulta que ya no eres una secretaría más.

— ¡¿Qué quieres decir con eso?! ¿Estoy despedida? — pregunto confundida — Ahora si que no entiendo nada.

— No amiga, no estás despedida, resulta que ahora eres la nueva asistente ejecutiva de Aarón Connor — mis ojos se abren como platos al escuchar lo que dice.

Casi dejo caer el teléfono al suelo, no puedo creer que mi mala suerte sea cada vez peor. Estoy estupefacta en un nivel que se sale de todos mis estándares. No, ahora resulta que tendré que verla la maldita cara mucho más seguido. Esto tiene que ser una jodida broma.

«Definitivamente, el universo me tiene que odiar con todas sus fuerzas» — bufo hastiada de mi asquerosa suerte.

— Creo que la noticia te ha sorprendido — se escucha la voz de mi amiga al otro lado — No te quito más el tiempo, debes estar muy emocionada solo no llegues tarde, tu nuevo jefe debe estar esperándote — se despide con esa sonrisa picara y cuelga dejandome completamente muda.

Suspiro completamente derrotada, me siento sin ganas y me levanto de la cama desanimada. Seguramente eso del nuevo cargo solo es una puta falacia de Aarón, que le gusta molestarme y controlar todo lo que hago asegurándose que nadie pueda acercarse a mí. Si eso es lo que quiere, haré que se arrepienta de sus estupidas acciones, que se trague sus palabras hirientes e incluso haré que se arrepienta de haberme rechazado.

Desde ahora, comenzaré a planear mi venganza, estoy harta de este estupido jueguito, si eso es lo que quiere. Eso es lo que tendrá.

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