
LAS CADENAS DEL ALFA
Noe Gonzalez · Completado · 166.6k Palabras
Introducción
Aarón Connor es el director ejecutivo de una poderosa constructora llamada Alpha Orion. Aunado a su cargo como el ceo de su imperio familiar, Aarón era el siguiente en la línea de sucesión para ser el Alfa de Red Moon, un fuerte clan de lobos metamorfos.
Violet Swan es una joven loba rechazada por ser mitad humana. A la edad de seis años fue salvada por Aarón y desde el momento en que el joven lobezno salvó a la cachorra, el lazo del destino los ató a ambos para siempre.
El lazo de la luna no fue suficiente, pues Aarón rechazó a su loba por ser una Omega híbrida. Pero eso solo era de boca para afuera, pues aunque Aarón negara sus sentimientos por su mate, no permitía que ningún otro pusiera sus garras en lo que él consideraba suyo.
Capítulo 1
VIOLET SWAN.
꘎♡━━━━━━━♡꘎
Cada día me pregunto porque la vida tiene que ser tan injusta conmigo, ¿Acaso es un pecado ser diferente? ¿Es mi culpa ser como soy? Son las preguntas que me hago a diario, ya que para algunos mi sueño es una completa tontería, pero para mí es lo más importante aunque sea impensable. Siento como las lágrimas se deslizan una tras otra por mis mejillas.
Después de sentir que subía al cielo, tocaba las estrellas con mis propias manos, rápidamente bajé al infierno de un solo tirón. Me quité las sábanas de encima con un puntapié y salí corriendo al baño.
— ¡¿Porqué?! — cuestiono con los labios temblorosos entrando a la ducha.
Deja de llorar de una vez por todas Violet, él no merece una sola lágrima más — me repito una y otra vez, con la sola intención de convencerme a mí misma.
Mi espalda se desliza tras cerrar la puerta hasta que mi trasero toca el frío suelo de mármol dando un respingo e incorporandome de inmediato casi dando un salto y pongo a llenar la bañera. Necesito limpiar mi cuerpo de cualquier rastro que él hubiera dejado en mí. Sabia que nada de esto funcionaria, aunque lo sabía creí que al menos me haría sentir mucho mejor.
Una vez que la bañera está lista, introduzco mi cuerpo para poder camuflarlas con el agua.
— ¡Violet! — mis ojos se abren y siento el corazón latir con fuerza al escuchar el tono autoritario de su voz.
No respondo, me quedo completamente callada ya que no quiero verle la cara, pero no respeta mi espacio personal y entra al baño, acercándose a la bañera.
— ¿Qué haces aquí? — pregunto sin mirarlo a la cara.
— ¿Acaso no estás escuchando que hablo contigo? — se sienta al borde de la bañera y me mira con arrogancía.
— Lárgate — a pesar de querer sonar autoritaria, mi voz es muy baja, pero estoy muy segura que me ha escuchado perfectamente.
— ¿Porqué abandonaste la cama? — inquiere con una extraña gentileza — Esperaba tenerte a mi lado cuándo despertara.
— ¿Porqué no te vas de aquí y me dejas en paz? — lo fulmino con la mirada sintiendo que todo el cuerpo me tiembla — Ya tienes lo que tanto querías, Aarón, ahora déjame en paz — arrastro las palabras.
Siento tanta rabia por dentro, tristeza y miedo en partes iguales que abrazo mis piernas con fuerza, en un vano intento de mantenerme segura.
— ¿Estás asustada, cachorra? — pregunta con burla y me toma de la barbilla con fuerza obligándome a mirarlo directamente a los ojos — Lo peor ha pasado ya, pastelito — musita sin soltarme.
— ¡No me vuelvas a llamar de esa forma! — le doy un manotazo en la mano para que no toque mi rostro.
Veo cómo su rostro se transforma y me toma con tanta hostilidad del cabello sacandome de la bañera, completamente empapada y desnuda.
— ¿Qué estupidez es esa que no puedo tocarte? — gruñe Aarón, sin una pizca de tacto — Te voy a decir como se me venga en gana Violet, porqué a partir de ahora eres mi pequeño pastelito — me suelta con brusquedad quitandose la ropa y entrando junto a mi a la gran bañera.
Sus ojos me miran con una mezcla de deseo y rabia, sorpresivamente se acerca a mí tomandome de manera posesiva por la cintura haciendome sentir un enorme escalofrío que me recorre todo el cuerpo. Me siento asustada, nerviosa, no tengo idea que tiene pensado hacer conmigo y por más que intento luchar con él para que me deje ir, es completamente difícil, mucho más cuando siento su aliento sobre mi cuello erizandome la piel ante su tacto.
— Escuchame muy bien, Violet — murmura cerca de mi oído debilitando mis piernas y mi cordura — Escuchame, ya que diré esto una sola jodida vez, pastelito — detesto que me diga de esa forma. Aunque admito que es un lobo atractivo de piel blanca y cabello negro como una noche sin luna — No quiero verte con ningún otro lobo, ni mucho menos un humano — amenaza — Tú, eres solamente mía. ¡Solamente mía pequeña chiquilla estúpida.
Siento como sus palabras me rompen por dentro.
— ¡No es justo! — sollozo forcejeando para que me suelte.
— Tienes razón pastelito — acaricia mi cabello mojado — No es justo para ti, eso lo sé perfectamente — se burla de mpi — Y la verdad es que no me importa como te sientas, para tú desgracia resultaste ser mi compañera — mi pulso se acelera cuando aprieta los dientes como si decirlo le causa asco.
— Entonces, déjame ir…
— No sueñes, ni siquiera pienses que dejaré que algún imbécil toque lo que es mío, aunque no te amo, me perteneces.
— N-no lo entiendo — titubeo viéndolo a los ojos — ¿Porqué tienes que ser así conmigo, Aarón? — mis ojos se cierran tras la pregunta, quiero intentar detener el llanto — Ya has sido claro, no me quieres, y apenas nos une este maldito lazo que tanto odias.
— ¡Es tu castigo por ser una niñata estúpida! — me grita a la cara y quiero que me deje en paz, no soporta la crueldad de sus palabras.
— ¡¿Entonces, porqué me castigas de está manera?! — cuestiono intentando igualar su tono de voz, pero fallando en el intento.
— No sabes cuanto te odio, Violet — su mano aprieta mi muñeca, lastimandome — He debido dejar que te ahogaras en ese m4ldito río — niego con la cabeza y me fundo en esa mirada oscura. Se inclina con rabia besando mi cuello y haciendome cosquillas.
Odio sentir esto, pero la sensación en mi pecho es de profundo hundimiento. Sus palabras son veneno que se sientes como dagas a quemarropa entrando lenta y dolorosamente en mi piel.
— ¡Pues, has debido dejarme morir en ese lugar! — grito furiosa, haciendo que mi garganta me arda.
No soporto más sus humillaciones, de haber sabido que salvarme la vida me costaría tan caro, hubiera preferido morir allí mismo en la caída. Ahora mismo la muerte suena mucho más placentera. Pero, no dice nada, no me responde. Simplemente se marcha de allí, dejandome con el alma destrozada, emocionalmente humillada y puedo ver como el agua escuche por la espalda de aquel lobo siniestro, con ese cabello negro dejando rastros a su paso.
Me sumerjo por completo en el agua frotando, removiendo cada rastro de su olor, de su contacto con el mio, pero por más que tallo y tallo, lo que hago es dañar mi piel, enrojeciendo y tratándola con brusquedad.
Mientras que Aarón, sigue intacto.
Últimos capítulos
#148 Capítulo 148 62 Unión 2/2
Última actualización: 3/12/2026#147 Capítulo 147 62 Unión 1/2
Última actualización: 3/12/2026#146 Capítulo 146 61 La nena de papá 2/2
Última actualización: 3/12/2026#145 Capítulo 145 61 La nena de papá 1/2
Última actualización: 3/12/2026#144 Capítulo 144 60 Casi un sueno 2/2
Última actualización: 3/12/2026#143 Capítulo 143 60 Cadi un sueño 1/2
Última actualización: 3/12/2026#142 Capítulo 142 59 Pacto letal 3/3
Última actualización: 3/12/2026#141 Capítulo 141 59 Pacto letal 2/3
Última actualización: 3/12/2026#140 Capítulo 140 59 Pacto letal 1/3
Última actualización: 3/12/2026#139 Capítulo 139 58 Cambio de planes 2₩2
Última actualización: 3/12/2026
Te podría gustar 😍
Invisible para su Matón
De mejor amigo a prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Después de Una Noche con el Alfa
Pensé que estaba esperando el amor. En cambio, fui tomada por una bestia.
Mi mundo debía florecer en el Festival de Luna Llena de Moonshade Bay—champán burbujeando en mis venas, una habitación de hotel reservada para Jason y para mí, finalmente cruzar esa línea después de dos años. Me había puesto lencería de encaje, dejé la puerta abierta y me acosté en la cama, con el corazón latiendo de emoción nerviosa.
Pero el hombre que se subió a mi cama no era Jason.
En la habitación completamente oscura, ahogada en un aroma embriagador y especiado que me mareaba, sentí manos—urgentes, ardientes—quemando mi piel. Su grueso y palpitante miembro presionó contra mi húmeda entrepierna, y antes de que pudiera jadear, él empujó fuerte, desgarrando mi inocencia con fuerza despiadada. El dolor ardía, mis paredes se contraían mientras arañaba sus hombros de hierro, ahogando sollozos. Sonidos húmedos y resbaladizos resonaban con cada golpe brutal, su cuerpo implacable hasta que tembló, derramándose caliente y profundo dentro de mí.
—Eso fue increíble, Jason—logré decir.
—¿Quién diablos es Jason?
Mi sangre se volvió hielo. La luz iluminó su rostro—Brad Rayne, Alfa del Clan Moonshade, un hombre lobo, no mi novio. El horror me ahogó al darme cuenta de lo que había hecho.
¡Corrí por mi vida!
Pero semanas después, me desperté embarazada de su heredero.
Dicen que mis ojos heterocromáticos me marcan como una verdadera pareja rara. Pero no soy lobo. Soy solo Elle, una nadie del distrito humano, ahora atrapada en el mundo de Brad.
La mirada fría de Brad me clava: —Llevas mi sangre. Eres mía.
No hay otra opción para mí que elegir esta jaula. Mi cuerpo también me traiciona, deseando a la bestia que me arruinó.
ADVERTENCIA: Solo para lectores maduros
El Ascenso de la Loba Desterrada
Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.
En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.
Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?
Una cosa sé: ahora es el momento.
He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
Sobornando la Venganza del Multimillonario
Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.
Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.
Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.
Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El regreso de la princesa de la mafia
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)
—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.
—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—
Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.
—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.
Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.
Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.
Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.
Pero todo fue arrancado.
Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.
¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.
Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.
Lucien. Silas. Claude.
Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.
Lilith se suponía que era un medio para un fin.
Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.
Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.
Tres Alphas.
Una chica sin lobo.
Sin destino. Solo obsesión.
Y cuanto más la prueban,
Más difícil es dejarla ir.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja
—Eres como una hermana para mí.
Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.
No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.
Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.
No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.
Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.
Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.
Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.
Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.
Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.
Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.
Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.
Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.
Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.
Es Tristan.
Y no es el chico que dejé atrás.
Es un motociclista.
Un Alfa.
Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
De Substituta a Reina
Con el corazón roto, Sable descubrió a Darrell teniendo sexo con su ex en su cama, mientras transfería en secreto cientos de miles para mantener a esa mujer.
Lo peor fue escuchar a Darrell reírse con sus amigos: —Es útil—obediente, no causa problemas, se encarga de las tareas del hogar, y puedo follarla cuando necesito alivio. Básicamente es una sirvienta con beneficios. Hizo gestos groseros de empuje, provocando las carcajadas de sus amigos.
Desesperada, Sable se fue, reclamó su verdadera identidad y se casó con su vecino de la infancia—el Rey Lycan Caelan, nueve años mayor que ella y su compañero predestinado. Ahora Darrell intenta desesperadamente recuperarla. ¿Cómo se desarrollará su venganza?
De sustituta a reina—¡su venganza acaba de comenzar!
El Remedio de Medianoche del CEO
Mi nombre es Aria Harper, y acabo de atrapar a mi prometido Ethan acostándose con mi hermanastra Scarlett en nuestra cama. Mientras mi mundo se desmoronaba, ellos planeaban robarme todo—mi herencia, el legado de mi madre, incluso la empresa que debería ser mía.
Pero no soy la chica ingenua que creen que soy.
Entra Devon Kane—once años mayor, peligrosamente poderoso, y exactamente el arma que necesito. Un mes. Un trato secreto. Usar su influencia para salvar mi empresa mientras descubro la verdad sobre la "muerte" de mi madre Elizabeth y la fortuna que me robaron.
El plan era simple: fingir mi compromiso, seducir información de mis enemigos, y salir limpia.
Lo que no esperaba? Este multimillonario insomne que solo puede dormir cuando estoy en sus brazos. Lo que él no esperaba? Que su arreglo conveniente se convertiría en su obsesión.
A la luz del día, es un maestro de la indiferencia—su mirada deslizándose más allá de mí como si no existiera. Pero cuando cae la noche, está levantando mi vestido de encaje, sus manos reclamando mis pechos a través del material transparente, su boca encontrando el pequeño lunar en mi clavícula.
—Eso es—susurra contra mi piel, con la voz tensa y ronca—. Dios, te sientes increíble.
Ahora las líneas están borrosas, las apuestas son más altas, y todos los que me traicionaron están a punto de aprender lo que sucede cuando subestiman a Aria Harper.
La venganza nunca se sintió tan bien.












