Capítulo 120 CXX

Su rostro adoptó una expresión tierna, desamparada y dulce, la viva imagen de un ciervo indefenso que se presenta ante su depredador natural para rogar por una clemencia que no espera recibir. Aquella actuación, ejecutada con una malicia impecable y ensayada en la intimidad de su alcoba, hizo que lo...

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