Capítulo 133 CXXXIII

Tras la marcha de la emperatriz viuda, el silencio que quedó en el comedor era denso y asfixiante. Catherine permaneció de pie junto a la mesa, con la cabeza baja y los hombros levemente encorvados, simulando que su espíritu había quedado completamente quebrado por la presencia y el desprecio de la ...

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