Capítulo 23 XXIII

Por primera vez en años de diplomacia y engaños, el Conde sintió una punzada de vergüenza. No quería admitir que su presencia allí no tenía fines políticos, sino que era el resultado de una obsesión que lo obligaba a buscar el rostro de la reina. Solo había ido por ella, para entregarle esas galleta...

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