Capítulo 57 LVII

Aquel día no amaneció con la promesa de la luz, sino con la revelación de una negrura absoluta que parecía haber devorado el horizonte. Las nubes no se habían dispersado con la brisa matutina; simplemente se habían ahogado en las lluvias finas, frías y delgadas de una noche mortífera que se negaba a...

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