Capítulo 69 LXIX

La sirvienta les quitó las armaduras pieza por pieza, dejando la piel de los hombres expuesta y vulnerable, y les dejó el tiempo a ellos. Los fornidos soldados, engatusados por sus deseos primarios, se perdieron entre los dulces y delicados besos que la reina les proporcionaba. Unos labios que parec...

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